Las tropas de las Regiones Centrales habían logrado ingresar a Buredunia antes del amanecer. Reactivar la energía eléctrica había sido una labor en la que el coronel Marc Spector se había lucido, pues pudo regresar la energía a Central City sin mayor complicación.
Los civiles se escondían en los refugios subterraneos y solo salían para curiosear la actividad militar en las calles principales y callejones aledaños a estás. El Palacio Presidencial se hallaba rodeado por cientos de tropas de las Regiones Centrales.
Marc se hallaba junto a Donnie, y ambos apuntaban sus rifles de asalto hacia todos los posibles puntos de riesgo del edificio. Rodearon las oficinas los demás soldados, extendiendo el terreno de disparo a varios metros a la redonda, nadie podría salir vivo de alli si una balacera se precipitaba.
—¿Estas listo Donnie?— preguntó Marc apuntando con su rifle a la puerta.
—Claro señor.
Un soldado pateó la puerta y las demás tropas avanzaron apuntando sus armas hacia todas las direcciones posibles, ningún enemigo surgió de entre las esquinas, nadie se precipitó de la nada con algún cuchillo o una bomba kamikaze, nadie estaba dentro de la oficina presidencial, pues todo el personal fue evacuado a tiempo antes de la llegada de las tropas.
—¡Despejado!
—¡Despejado!
—¡Despejado!
Anunciaban los soldados, que exploraban cada rincón de aquella oficina sin parar y sin descanso, como sabuesos olfateando alguna presa potencial. En efecto, no se encontró a nadie dentro de la oficina presidencial.
—El cobarde de Bland se ha escondido en algún bunker de la región— dijo Bushman, quien sacaba un cigarrillo de su cajetilla y lo encendía con el fuego de su encendedor lipo personalizado.
Marc y los demás soldados descansaron pero no se mantuvieron con la guardia baja, daban algunos rondines de patrullaje, asegurando el perímetro de presencia enemiga, si acababan con el presidente Bland, acabarían con una buena parte de la Guerra, y la paz para todo el mundo no estaba sujeta a la voluntad de un loco sádico que disfrutaba de masacrar a su propio pueblo. Era una misión primordial detener al presidente Bland costara lo que costara, y Bushman estaba muy consciente de ello. La nación que masacró a las tropas de Ghundagard y Luth ahora era la nación enemiga de las Regiones Centrales de Brextar. Que extraños son los tiempos de guerra ¿No era así? Unos años atrás combatías con soldados que se declaraban tus aliados y 2 años después esos mismos soldados comienzan a atacar muchas de tus bases y ciudades subterráneas.
—Esta claro que el presidente Bland planea tendernos una emboscada. Es tan predecible como los últimos 4 años siguiendo su rastro— dijo Marc— Esten atentos a los tejados del edificio, los francotiradores siempre son los primeros en dar el primer golpe— anunció Marc con voz alta— Y pase lo que pase, no se separen del grupo, y mantengan cualquier fuente de luz encendida al caer la noche.
Donnie contaba la munición restante de su uniforme y mochila, al igual que las otras docenas de jovenes soldados que habían sido arrastrados ahí en contra de su voluntad. A pesar de que algunas regiones ya contaban con zonas seguras, lo cierto es que la guerra estaba lejos de acabar, y eso lo denotaban las enormes movilizaciones de tropas que se dirigían a Brextar.
—Muy bien Spector. Y al parecer, el presidente Bland esta en busca de un artefacto antiguo muy peligroso el cual asegura le dará la victoria sobre todos nosotros. Sea lo que sea que planea ese déspota maniático, nuestro deber es darle fin, esta misma noche. ¿Escucharon soldados?
—¡Señor, si señor!
Estaba hecho, esta noche iban a acabar con Matthew Bland, por el bien de todos y por la futura e improbable nueva paz en Joyland.
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MOON KNIGHT: SHADOWLANDS
AksiyonJoyland. Año 2045. 20 años han pasado desde el estallido de la Gran Guerra Civil de la Colonia. Varias ciudades han sido devastadas y el conflicto parece lejos de acabar. en medio de la cruenta batalla, un solitario hombre sin rumbo deja un rastro d...
