Comienzo a columpiarme despacio en el columpio mientras escucho música, miro a la izquierda y veo a varios compañeros con las mochilas lléndose para su casa. Me detengo de columpiarme y me quedo mirando a la nada.
Continúo columpiándome suavemente concentrada en la música hasta que alguien me toca la espalda y me giro asustada, es Daniel con Chapi.
—Hola __, cómo vas? — me pregunta Daniel.
—Que susto — digo suspirando — hola Daniel, hola Chapi, bien por ahora, supongo.
—Por qué no viniste al examen?
—Porque no, si estoy expulsada pues no volveré hasta que esté más tranquila.
—Pero realmente deberías ir a la escuela, tienes 15 años y es obligatorio hasta los 16 años — dice Chapi.
—Y como sabes eso? — le pregunto confundida.
—Nos lo dijeron algunos compañeros de la clase — responde Chapi.
—Ah, okey — aparto la mirada y continúo columpiándome.
Nos quedamos en silencio y dice Chapi que ella se va a su casa ya porque tiene hambre. Daniel dice que luego irá, y entonces Chapi se va. Daniel me mira y se sienta en el otro columpio.
—Oye __, que es lo que te pasa?
—No es nada, de verdad Daniel estoy bien — digo mirándole.
—Hay algo que te preocupe? Porque se nota que algo te pasa. Es por la expulsión? O por lo que te dijo Alex?
—No... Bueno más o menos, es una mezcla de varias cosas — digo dejando de columpiarme.
—Puedes contarme que es. — le miro — bueno, si quieres claro.
Suspiro preocupada dispuesta a contarle lo que me pasa y le miro.
—Es una mezcla de la expulsión, lo que me dijo Alex y...
—Y? — dice acercándose un poco.
—Un... Mensaje de esta mañana.
—Que tipo de mensaje? Y de quién?
—De... Leo — digo suspirando.
—Leo? Ese es tu novio? — pregunta confundido.
—Si... Bueno, ya no es mi novio, dejó de serlo hace tiempo.
—Y eso? Que pasó? — me pregunta con intriga.
—Me fue infiel, le encontré una vez besándose con otra y luego cuando hablé con él, me admitió que llevaba tiempo saliendo con otra — digo bajando la mirada.
—Ese estúpido, tú tranquila, todo estará bien, okey? — dice poniendo su mano en mi hombro.
—Si, gracias Daniel por animarme — le miro y le sonrio.
—No es nada, bueno, me tengo que ir ya a mi casa — coge su mochila — adiós __.
—Adiós Daniel.
Daniel se va y yo continúo en el columpio pensando en lo que me dijo, me levanto y me voy a mi casa a comer, yo igual tengo hambre. Como y cuando termino me voy a mi cama a dormir hasta al día siguiente.
Me despierto, miro el móvil y son las 18:45 de la tarde, veo que se está empezando a hacer de noche, así que me levanto, me pongo una chaqueta, cojo mis llaves y mi móvil y cierro la puerta con llaves, voy a dar un paseo. Me gusta salir por la noche ya que se está tranquilo, a no ser que te encuentres con algunos borrachos por la zona, pero por esta zona no suele haber muchos.
Me dirijo al centro tranquilamente, cada vez es más de noche y cada vez hace más frío, me tendría que haber traído otra chaqueta. Me siento en un banco y me pongo a ver el móvil un rato. Cuando me canso de estar sentada me levanto a seguir caminando, llego a una zona de muchas tiendas y un callejón largo y oscuro, voy al callejón y me quedo apoyada en la pared.
Me quedo tranquilamente en el callejón, miro el móvil mirando la hora y veo que son casi la 1 de la mañana. Suspiro, apago la pantalla del móvil y lo guardo en el bolsillo. Al rato escucho que alguien se acerca, miro a la izquierda donde está la calle normal y veo a Alex. Me separo de la pared y Alex mira a donde yo estoy, nos quedamos mirando por un momento y luego apartamos la mirada los dos.
Me vuelvo a apoyar en la pared mirando al cielo y Alex me mira y me habla.
—Hi __.
—Te dije que no me hables nunca más — le hablo muy seria sin mirarle.
—I know... — suspira — Look-
—No me hables Alex, te lo vuelvo a repetir. — le miro con enfado.
Alex se queda en silencio y agacha la cabeza, se sienta en el suelo apoyado en la pared y se pone a mirar el móvil.
—De verdad me odias? — le pregunto de repente.
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Una amistad complicada
De TodoAntes que nada, quiero avisar que aquí cambiaré un poco la personalidad de Alex.
