❝Truenos y lluvia.❞
Le habría gustado empezar con que "el día había estado soleado...", pero no. Había estado muy lluvioso y húmedo, y lamentablemente no pudieron salir a jugar. Se la había pasado viendo su celular y ahogando sus penas en comida chatarra.
Justo ahora se mantenía mirando la ventana, en la cual había algo de humedad por fuera. Su cabeza estaba recargada en el cristal, su aliento hacía humo debido a la calidez que había en el interior de la casa. Hacía dibujos con sus enormes dedos solamente para combatir el aburrimiento que sentía, los cuales se desvanecían a los segundos.
Ni siquiera se puso sus audífonos para al menos distraerse un poco con el increíble gusto musical que tenía, el sonido que la lluvia hacía al chocar contra el suelo era muy pacífico. No recordaba haberse sentido tan en calma como en ese momento.
Afuera se veía todo oscuro, y las gotas de lluvia que seguían apareciendo tapaban un poco su visión. Lo único que se podía distinguir era el contorno de los árboles. De pronto, un trueno resonó, sobresaltándola y obligándola a reincorporarse por lo sumida que estaba en sus pensamientos. Incluso el rayo pudo verse, iluminando un poco el cielo nublado. Empezó a temblar sin darse cuenta.
—Niños, a dormir. — anunció Maddie. Ella asintió vagamente mientras se bajaba del marco de la ventana. Sus tres hermanos, quienes estaban abajo anteriormente, subieron e inmediatamente se metieron en su respectiva cama, ____ imitó su acción. — Buenas noches. — les deseó mientras apagaba las luces.
—Buenas noches. — dijeron todos al unísono, y Maddie cerró la puerta.
Se dio la vuelta en dirección a la ventana, supo que no fue la mejor opción al ver la lluvia, con los árboles meciéndose violentamente de un lado a otro debido a el fuerte viento que chocaba contra la ventana. No podía creer que le daba miedo algo tan infantil los truenos. ¡Ella era parte de una tribu de equidnas súper fuertes! ¡Maldición, ella era una guerrera, ella era la luchadora! Entonces...
¿Por qué se comportaba como una niña pequeña? Tal vez porque a esa edad fue forzada a no parecer una. Y ahora tenía la oportunidad de serlo, a sus catorce años. Claro, su orgullo se lo haría muy difícil.
Pero los truenos y lluvia se lo facilitarían. Para eso estaban, ¿verdad?
Dio un pequeño brinco por el reciente estruendo, el cual se juntó con otro más fuerte. Estaba temblando, todo su cuerpo era incapaz de quedarse quieto. Cerró los ojos mientras apretaba los labios, sólo así estaría tranquila. Pero otro rayo hizo que abriera sus ojos, lo cual ya la molestó.
Finalmente se destapó y miró la habitación, buscando una solución a su problema. Encontró una, la cual consistía en colarse en la cama de alguno de sus amigos y dormir ahí, esperando de todo corazón que ninguno se despertase por el peso extra en su cama.
Veamos, aunque a Sonic era el que le tenía más confianza, en su cama solo quedaría un espacio pequeño para ella debido a lo mucho que él se movía. Evidentemente iba a intentar evitar esas circunstancias.
Luego seguía Tails. Oh, Tails, era una bola de pelos amarilla muy linda, sabía que no se enojaría con ella. Pero podría despertarlo y ponerlo muy nervioso, también prefería evitar eso.
Y Knuckles... con él aparentemente no había problema. Dormía muy "tieso" y pocas veces se movía, era perfecto. Al parecer tenía el sueño pesado. Además de que era fornido, y por su apariencia se podría decir que su pecho era cálido. Probablemente el de ella también, pero prefería no comprobarlo con nadie por claras razones. Su pie izquierdo fue el primero que tocó el suelo y lo hizo rechinar, esbozó una mueca. ____ se apresuró, con manta en mano, a llegar a los aposentos del equidna.
Knuckles estaba abrazando su almohada, con toda una cobija tapando su cuerpo para darle calor. Se veía muy tierno con esa expresión pacífica, la cual era algo inusual de ver en él.
Dejando eso de lado, al parecer la suerte estaba de su lado, ya que había un espacio vacío del lado izquierdo. Eso parecía suficiente para ella. Con mucho cuidado se recostó y se tapó con su propia cobija. ¡Listo, así se sentiría protegida y dormiría mejor! Incluso un trueno resonó y casi ni reaccionó. Por alguna razón había algo en eso que no se sentía correcto. Pero intentó razonarlo: era su pariente después de todo, no había problema aparente para ella. Y no, técnicamente no había nada de malo, pero se sentía diferente.
Sin más, se dispuso a dormir. En estos momentos se sentía bastante bien, bastante tranquila, pero todo se arruinó al oír un sonido ronco a un lado suyo. ____ se giró rápidamente para comprobar lo que era.
Knuckles, observándola con bastante sorpresa, pegó un pequeño salto. Sus ojos púrpura casi brillando en la oscuridad volvieron a intimidarla una vez más. Las palabras se atoraban en la punta de la lengua de ambos, eran incapaces de emitir siquiera un sonido. El silencio incómodo era interrumpido constantemente por el sonido de la lluvia, lo cual ciertamente era bastante bueno.
—Lo siento. — titubeó, fue lo primero que dijo y fue un gran logro poder emitir más palabras con la pena que sentía. — Perdón si te estoy incomodando, prometo que no volverá a pasar. — le murmuró, bajando la mirada.
—¿Qué haces aquí? — inquirió seriamente, aún manteniéndose silencioso. En estos momentos, ____ extrañaba bastante la cara que tenía mientras dormía.
—Me dan miedo los truenos, y estaban muy fuertes así que vine aquí. — finalmente subió la mirada. — Si quieres que me vaya lo entenderé completamente.
Su voz temblaba un poco, Knuckles notó esto, además del miedo que aparentemente parecía tener. El equidna le sostuvo la mirada hasta que suspiró.
—Que no vuelva a pasar. — pidió tartamudeando mientras se acomodaba para volver a dormir. Ella esbozó una sonrisa.
—Gracias, Knuckles. — él asintió, y cerró los ojos. Pensó que eso sería todo, pero una idea algo loca llegó a la mente de la equidna, la verdad ni siquiera pensó antes de hacerlo.
Digamos que su plan inicial era darle un beso en la mejilla, en señal de gratitud. Pero Knuckles se movió al sentirla acercarse y por accidente terminó dándole un beso en los labios.
¿Qué acababa de pasar?
El equidna tenía los ojos bien abiertos, un sonrojo podía llegar a notarse en sus mejillas milagrosamente. Un silencio incómodo volvió a crearse. Lo bueno es que Knuckles no sabía lo que acababa de hacer, así que estaba a salvo, por el momento. Se dio la vuelta apresuradamente para (intentar) dormir, prefería no tener que pasar por la vergüenza de explicarle qué fue eso en esos momentos. Ni siquiera pudo dormir bien, estaba demasiado tensa.
«Días de lluvia, los odio con toda mi alma», fue lo que pensó en cuanto cerró los ojos.
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MASTER EMERALD, knuckles the echidna.
Fanfiction⠀ 𖤛 ِ࣪ 𝒎𝒂𝒔𝒕𝒆𝒓 𝒆𝒎𝒆𝒓𝒂𝒍𝒅 ֢ׅ݂ٜׄ ❗ ██████████████████ ˖ִ ∿݁ los equidnas son una antigua tribu ancestral, extinta debido a una guerra contra una orden de héroes para hacerse con la esmeralda maestra, una gema con el poder de...
