⠀ 𖤛 ِ࣪ 𝒎𝒂𝒔𝒕𝒆𝒓 𝒆𝒎𝒆𝒓𝒂𝒍𝒅 ֢ׅ݂ٜׄ ❗
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˖ִ ∿݁ los equidnas son una antigua tribu ancestral, extinta debido a una guerra contra una orden de héroes para hacerse con la esmeralda maestra, una gema con el poder de...
¿Qué clase de loco se levanta al amanecer para golpear rocas?
Y peor, ¿por qué ese loco la arrastraba con él?
Cada maldita mañana, sin importar que estuviera lloviendo o pasara algo relacionado al mal clima, Knuckles la obligaba a levantarse para ejercitarse en un circuito que él mismo construyó.
Esa situación era peor que cuando Knuckles cuando vio un comercial de una bebida energizante y le insistió a Tom y Maddie que se la consiguieran porque "la necesitaba para sus entrenamientos", y terminó haciéndose adicto a ellas.
Suponía que lo hacía porque eran de la misma tribu, pero ella ya había perdido la condición después de años de pasarse las tardes leyendo cómics en el puff de Sonic. Todavía podía patear traseros, pero no balancearse de un árbol a otro como Tarzán.
Las cosas seguían raras entre ambos. O bueno, no, ella era la única que se sentía incómoda. Knuckles nunca había vuelto a tocar el tema de los besos ni ella tampoco. Pero actuaba como siempre lo hacía, determinado y hablando siempre del honor y la gallardía. Ella se limitaba a ponerse sus audífonos y refugiarse bajo las cobijas.
Nuevamente, él insistía en que practicara junto a él. Ya habían derrotado a Robotnik, lo de ser héroes quedó atrás, la única misión de Knuckles era relajarse y disfrutar. Pero al parecer, por más que intentaba mostrarse algo de la vida terrícola, no le gustaba absolutamente nada.
¡Y había ahuyentado a los trabajadores que intentaban tapar el hueco en la pared, que, valga la redundancia, él mismo había provocado! Al oír el escándalo que había armado, se les unió al erizo y al zorro.
—¿Debería de hablar con Knuckles? — miró a Sonic, quien tenía la mirada puesta en el techo de la casa, donde se encontraba el equidna tratando de adoctrinar a Ozzy con las enseñanzas de su tribu.
—No, yo lo haré. Órdenes de Maddie.
—No me gustaría que lo vieran como un alborotador. O sea, lo es, pero no porque quiera. Está confundido, de nuevo.
—Sí, a veces es desesperante. Pero a todos nos cae bien, solo que a mí no me gusta que se besuquee contigo a escondidas. — se giró hacia él apenas dijo eso, abriendo mucho los ojos. Al notar que la había dejado sin palabras, Sonic sonrió. — No es que sean tan discretos que digamos.
—¿Cómo lo sabes? Rayos... ¡¿qué?! ¡Lo somos, pero...!
—Sin peros, hagan sus cosas en el bosque, no aquí.
—¡Cállate!
Lo golpeó, enviándolo al suelo, lo cual aumentó su nerviosismo por miedo a haberlo dejado noqueado. Ahora alguien sabía su pequeño secreto.
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