Enamorarte

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Elmaleducado granjero Harry Wayne quería aprender buenos modales para así enamorara una mujer, y Mandelyn Bush era la única persona del pueblo que tenia la suficienteeducación como para llevar a cabo ese trabajo. Ninguna otra mujer se hubiera atrevido a acercársele, e incluso para Mandelyn represento una ardua tarea intentar transformar a ese hombre en un refinado caballero.

Capítulo Uno

Al principio, Mandelyn pensó que los golpes sonaban en el interior de su cabeza,

ya que se había ido a la cama con una fuerte jaqueca. Pero cuando los golpes en la

puerta se hicieron más fuertes, se sentó en la cama y miró la hora en el reloj de

pared.

Era la una de la madrugada, y no podía imaginarse que nadie en el rancho quisiera

despertarla a esa hora, por ninguna causa.

Se levantó de un salto y se puso una bata sobre el camisón.

Sus ojos grises reflejaban la preocupación que la embargaba mientras

atravesaba la casa para abrir la puerta. La casa era como la de todos los ranchos de la

región y, desde donde estaba enclavada, podían contemplarse' las Montañas

Chiricahuas, al sudeste de Arizona.

-¿Quién es? -preguntó ella con el clásico acento de Charlestónn, donde había

nacido.

-Jake Wells, señorita -le respondió una voz al otro lado de la puerta. .

Era el capataz de Harry Wayne. Sin que fuera necesaria una sola palabra de

explicación, ella supo lo que iba mal y la razón por la que la habían despertado.

Abrió la puerta y recibió al alto y rubio hombre con una sonrisa preocupada.

-¿Dónde está? -le preguntó.

El hombre se quitó el sombrero suspirando.

-En la ciudad, en el bar Rodeo.

-¿Está borracho?

El capataz dudó un instante.

-Sí, señorita -dijo por fin.

-Ésta es la segunda vez en los últimos dos meses.

Jake se encogió de hombros y empezó a manosear el sombrero. .

-A. lo mejor tiene problemas de dinero -se aventuró Jake.

-No creo -murmuró ella-. Hace ya meses que tengo un comprador para ese

trozo de tierra suyo, pero no ha querido ni hablar del tema.

-Señorita Bush, ya sabe lo que piensa él de esas urbanizaciones Esas tierras

han sido de su familia desde la guerra civil.

-¡Tiene miles de hectáreas! -explotó ella-. ¡No ,me diga que. va a echar a faltar

ese, trozo de tierra precisamente!

-Bueno, es que es ahí donde está la casa familiar.

-Pues ahora no parece que la esté usando mucho.

Él se limitó a encogerse de hombros como respuesta al comentario de Mandelyn.

.

Algunos minutos más tarde, vestida con unos vaqueros, un yérsey amarillo y una

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