Capitulo 2: ¿Quien eres?

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T/N se encontraba yendo al trabajo, le tocó trabajar en el turno nocturno en el café-bar. No le agradaba mucho ese horario, pues solían ocurrir más problemas con los clientes, y lidiar con personas conflictivas le parecía una total pérdida de tiempo. Como de costumbre, se dirigió caminando al establecimiento; no le quedaba lejos y aprovechaba el trayecto para despejar su mente. A veces pensaba que su rutina comenzaba a tornarse aburrida, pero era lo que había, y debía aceptarlo.

En el trabajo, normalmente eran tres personas a cargo: dos mujeres y él. Sin embargo, esa noche solo estaban su compañera Andrea y él, ya que la otra había faltado. T/N suspiró resignado, sabiendo que tendrían más trabajo por hacer.

Al finalizar la jornada, ambos comenzaron a limpiar y ordenar el bar.

—Oye, T/N, tengo ganas de fumar, ¿podrías hacerlo? —preguntó Andrea, mientras se recargaba en la barra.

—¿Siempre que quieras encender un cigarro tendré que hacerlo yo? —respondió T/N sin apartar la vista de la mesa que limpiaba.

—Es que es tan genial... Por favor, hazlo por última vez —dijo ella, poniendo una expresión infantil.

—Siempre dices eso... Lo haré, pero deja de hacer esa cara que da risa.

Terminó de limpiar la mesa, se acercó a ella y apuntó su meñique hacia el cigarro. Una pequeña llama inofensiva brotó de su dedo y encendió el cigarro con precisión.

—Eso nunca dejará de ser genial, ¿lo sabes? —comentó Andrea, fascinada.

—Sí, lo sé. Pero, dime, ¿qué gano yo con esto? —preguntó con tono irónico.

—¿Y qué tal... una cita conmigo? —propuso Andrea en un tono coqueto.

—Ya, pero... ¿y dónde gano yo? —bromeó T/N.

Ambos rieron unos segundos antes de continuar con sus labores. Una vez que terminaron de limpiar y organizar el bar, se despidieron y cerraron el lugar. Andrea subió a su auto y lo miró a través de la ventana.

—Sube, te llevo a tu casa —ofreció.

—Oh, no te preocupes, vivo cerca. Puedo ir a pie —respondió T/N.

—Hmm, está bien, pero ten cuidado.

Se despidieron y Andrea se marchó. T/N se dio vuelta y comenzó a caminar en dirección a su hogar. Mientras avanzaba por las calles silenciosas, sintió una vez más aquella extraña sensación: alguien lo observaba. No era la primera vez que ocurría, pero hasta ahora había decidido ignorarlo. Sin embargo, esa noche, cansado de la incógnita, optó por confrontarlo.

Se detuvo en seco y habló sin girarse.

—Puedes salir. Hace varios días que sé que me observas. Sal, quiero ver de quién se trata.

El silencio fue su única respuesta. No escuchó ni el más mínimo sonido. Finalmente, se dio la vuelta y forzó la vista en la oscuridad. A duras penas logró distinguir una figura humana, pero la poca iluminación le impedía ver con claridad.

—¿Qué hace ahí parado...? No puedo verlo bien —pensó.

—Bueno, ahora que saliste de tu escondite, podrías decirme por qué me estuviste siguiendo, ¿no? —preguntó en voz alta.

El desconocido no respondió. Dio un paso adelante, permitiendo que su silueta se hiciera un poco más visible.

—¿Se parece a un ninja...? ¿O acaso lo es? —murmuró T/N—. ¿Eres algún villano o héroe de esos?

Otra vez, silencio. T/N estuvo a punto de darse la vuelta y marcharse cuando, de repente, el misterioso individuo atacó. Lanzó un arpón unido a una cadena. T/N reaccionó rápidamente y logró esquivarlo por poco, viendo cómo el arma volvía velozmente a las manos de su dueño.

—¡¿Qué demonios...?! —exclamó, buscando al atacante con la mirada.

Antes de poder reaccionar, sintió un fuerte golpe en la espalda que lo derribó al suelo. Se reincorporó de inmediato y vio a su oponente de pie frente a él: un ninja de traje amarillo, con una máscara y una katana.

—¿Será un villano...? Bueno, toca pelear —pensó T/N, poniéndose en guardia.

Sin previo aviso, el ninja se abalanzó sobre él y le lanzó un puñetazo directo a la mejilla derecha. T/N respondió con un golpe al rostro, pero su adversario lo esquivó con facilidad y contraatacó con una patada al estómago, haciéndolo retroceder. Recuperando el aliento, T/N volvió a la carga y, esta vez, logró impactar en su cara. Sin embargo, el ninja le devolvió un puñetazo que apenas pudo esquivar, llevándose un rasguño en la mejilla.

El combate continuó hasta que el ninja se detuvo de repente.

—Ya vi suficiente. Tienes futuro, por lo que acabo de ver —dijo con firmeza.

—¿De qué estás hablando? —preguntó T/N, confundido.

—Futuro de gran guerrero, con un buen entrenamiento, claro.

—¿Guerrero? ¿Sabes lo extraño que suena eso? Solo me viste pelear unos minutos...

—Tengo experiencia en esto. Créeme, con esos minutos basta para saber de qué está hecho alguien —aseguró el ninja.

—Y... ¿de dónde sacas que quiero ser un héroe? No me conoces.

—Yo no dije héroe. Pero dime... ¿acaso te gustaría serlo?

T/N guardó silencio.

—Antes de seguir hablando... ¿quién eres? —preguntó finalmente.

—Me llamo Hanzo Hasashi. Un gusto conocerte, T/N T/A.

T/N suspiró y esbozó una leve sonrisa.

—Veo que ya me tienes estudiado, ja... Bueno, fue un gusto, señor Hasashi, pero tengo que volver a casa. Gracias por golpearme.

Hanzo sonrió y caminó a su lado. La conversación continuó hasta que Hanzo desapareció envuelto en llamas, dejando a T/N con una decisión por tomar.

—Vaya noche rara... Bueno, hora de ir a casa a dormir


𝐅𝐢𝐧 𝐝𝐞𝐥 𝐜𝐚𝐩𝐢𝐭𝐮𝐥𝐨.

Que opinan de la inclusión de Scorpion a la historia? Pienso que al ser uno de los mas reconocido personajes con respecto al fuego , sería un buen guía y maestro para T/n.

Espero les haya gustado.

T/N x Boku No Hero AcademiaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora