Capitulo 61: Proteger a cualquier costo

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El grupo avanzaba con paso firme, aunque la tensión se podía cortar en el aire. Aizawa cargaba a Rock Lock con la misma serenidad que si no pesara nada, mientras el jefe de policía mantenía la guardia con su arma en mano. Midoriya y T/N iban unos pasos por delante, atentos a cualquier señal extraña.

Sin embargo, apenas recorrieron unos metros, el pasillo volvió a convulsionar. Esta vez no solo las paredes se deformaban, sino que el suelo comenzó a resquebrajarse bajo sus pies.

—¡Cuidado! —gritó T/N mientras intentaba aferrarse a algo.

Pero fue inútil: todo el grupo terminó cayendo en un vacío abrupto. La sensación de vértigo se alargó unos segundos hasta que todos impactaron con brusquedad en otro corredor, más profundo, oscuro y húmedo. El golpe resonó en el eco interminable de la guarida subterránea.

Midoriya se levantó primero, con algunos raspones.
—E-estamos más abajo... ¡El pasillo cambió otra vez!

Antes de que pudieran reagruparse, el terreno comenzó a temblar. Desde las paredes, el suelo y hasta el techo emergieron columnas macizas de tierra endurecida que se lanzaban con violencia hacia ellos, como lanzas buscando atravesar a cualquiera en su camino.

—¡Todos atrás! —ordenó el jefe de policía disparando hacia una de las columnas, aunque las balas apenas lograban astillarlas.

Una de las formaciones estuvo a punto de aplastar a Aizawa y al inconsciente Rock Lock, pero T/N se interpuso de golpe, sus puños envueltos en fuego impactando contra la roca y haciendo añicos el ataque.

—¡No van a tocarlos mientras yo esté aquí! —gruñó, su cuerpo brillando por las llamas.

Midoriya reaccionó al instante, impulsándose con One for All para desviar otra columna que amenazaba con derribar a los policías. Sus músculos vibraban con el esfuerzo, pero logró destrozarla a puro golpe.

El suelo volvió a sacudirse, y más columnas comenzaron a crecer en todas direcciones, ahora más veloces, como si el propio laberinto quisiera aplastarlos vivos.

Eraser, con Rock Lock en brazos, se giró hacia T/N y Midoriya.
—¡Ustedes dos contengan esto! ¡No podemos permitir que nos separen otra vez!

Las columnas se multiplicaban, cerrando el espacio a su alrededor. El ambiente se volvió sofocante, con la sensación de estar dentro de una trampa mortal que se cerraba segundo a segundo.

T/N, apretando los dientes, pensaba mientras su fuego crepitaba con fuerza:
"Este tipo... el que controla todo esto... está jugando con nosotros. Pero si cree que me va a encerrar como a un ratón, está muy equivocado."

.

.

Las columnas de piedra seguían surgiendo del suelo con violencia, interrumpiendo cada intento de avance. Los héroes se miraban entre sí, calculando qué hacer, pero la confusión era evidente.

T/N, que hasta ahora había permanecido atento a los movimientos del terreno, cambió el enfoque. Sus sentidos —afilados por el Cuerpo Aumentado— se tensaron como nunca antes. Su mirada maciza y penetrante recorrió la caótica escena hasta detenerse en un rincón apenas visible entre escombros y sombras.

Allí, dos figuras. Una reconocible al instante: Himiko Toga. La chica lo observaba con la misma sonrisa retorcida de siempre, aunque esta vez no parecía tener intenciones de abalanzarse. A su lado, un sujeto extraño, de aspecto inquietante, cubierto con una máscara blanca de dos colores y un aire errático que no podía pasar desapercibido.

(¿Quién demonios es ese? ... No importa. Si están ocultos, entonces están observando algo. Esperando algo.) —pensó T/N, con el fuego encendiéndose poco a poco en sus manos, listo para lanzarse.

T/N x Boku No Hero AcademiaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora