Durante la noche fue imposible para mi poder quedarme quieta en la habitación de otro de los hermanos de Kyle, así que antes de poder pegar ojo me puse a inspeccionar para saber un poco más sobre la familia Black, pero lo único que logré saber es el increíble talento que tiene el hermano de Kyle para dibujar, tiene bocetos muy buenos y después de un rato me doy cuenta de que la mayoría de los dibujos que están en las paredes son obra de Kaden Black.
El reloj en mi teléfono me recuerda que es demasiado tarde y si no duermo pareceré un zombie a la mañana siguiente, pero no logro conciliar el sueño, y ni siquiera sé porque... mi cerebro no sigue pensando en lo que sucedió hace unas horas, pero si lo que sucedió hace unos días en el departamento de los chicos. Resoplo hastiada por no poder dormir y me levanto de la cama, Katie me ha prestado una playera holgada y unos shorts cortos para dormir más cómoda, así que me pongo las sandalias que vi en el rincón de la habitación y salgo con mucho cuidado de no hacer ningún ruido sujetando mi teléfono con la linterna encendida para ver por donde camino, pero la madera vieja de la casa no me ayuda demasiado, ya que con cada paso que doy rechinan.
Bajo las escaleras y camino hacia la cocina en silencio con la esperanza de poder encontrar algo de leche en el refrigerador para poder calentar y beberla antes de dormir. Al cruzar el umbral de la entrada a la cocina me encuentro con una silueta que está siendo iluminada por la luz del refrigerador, me quedo quieta al instante y observo a Kyle sacar la caja de leche.
— ¿Tampoco puedes dormir? — le pregunto, provocando que me observe, aun sin cerrar la puerta del refrigerador. Lleva un pantalón de algodón negro y una playera blanca sin mangas que me permite ver la tinta en su cuerpo.
— No — responde — ¿Leche? — pregunta alzándola frente a él.
— Por eso venia — confieso, haciendo que sonría y dejo mi teléfono sobre la mesa de madera.
— ¿Todo está bien? — me pregunta mientras se dirige a sacar dos vasos de vidrio, pero antes de responder y de permitir que sirva la leche, me adelanto hacia él y le arrebato la caja de las manos.
— Si... — digo — me gusta caliente — agrego y saco un sartén para sopa pequeño de aluminio del mismo lugar en el que vi a Kol sacar la olla para el estofado y en el que podré calentar perfecto dos vasos de leche. Kyle se aparta y pone un metro de distancia entre los dos para darme espacio mientras pongo el sartén en la estufa con la medida exacta de leche para ambos. Me es imposible no darme cuenta de reojo de la mirada silenciosa con la que me observa. — ¿Qué? — digo al ser invadida por la curiosidad y un poco de nerviosismo por tenerlo tan cerca y sin apartar los ojos de mí. <<Maldito efecto Black>>
— No recuerdo mucho de mi madre... — habla, captando mi atención. Me giro una vez que el fuego lento está calentando el sartén y lo observo con atención — pero Knox solía darnos en las noches un vaso de leche caliente antes de dormir porque mi madre hacia lo mismo con él, Kaden y Kaleb cuando eran pequeños — confiesa — quería que Kol, Katie y yo también tuviéramos ese recuerdo del vaso de leche caliente. — sonrío
— Suena a que Knox es un gran tipo — le digo sin borrar la sonrisa de los labios
— Es un idiota — suelta haciendo que mi sonrisa se esfume de golpe — pero se pasó toda su niñez, adolescencia y adultez a cargo de todos nosotros, así que le doy el derecho de ser un idiota — se encoge de hombros. No digo nada, está claro que siente respeto hacia su hermano mayor, pero la extraña forma que tienen los Black de demostrar el afecto es muy peculiar. Tal vez se deba a la falta de figura materna, yo al menos tuve un poco de la señora Norris.
— ¿Dónde está Knox? — le pregunto con curiosidad
— Quántico — responde — dirige el departamento del FBI, y desde que ocupó ese puesto se volvió más insoportable. — suelto una risa. <<orgullo disfrazado de disgusto>>
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Cara de Póquer
RomantikEmily Sanderson es una chica que ha tenido una vida poco normal, toda su vida ha estado rodeada de casinos, drogas y tipos malos, pero en el momento en que se le presenta la oportunidad de empezar una nueva vida lejos de todo lo que conoce, ni siqui...
