C A P I T U L O 19

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CAPÍTULO 19

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CAPÍTULO 19


Después de haber amanecido, tome una ducha y me lave los dientes. Me puse unos pantalones y una blusa de mangas largas color roja. Calcetas y mis tenis. Termine cepillándome el cabello frente al único espejo en la habitación. En donde había decidido pasar la noche. Recogí mis cosas y acomodé todo. Desconecte el cargador de mi celular y le envié un mensaje de texto a mi madre. Avisándole que todo estaba bien, porque quería saber de ella, a lo que me respondió con una foto de ella preparando comida. Sonreí respondiéndole, después, vuelvo a sentarme en la cama y aún sosteniendo el celular entre mis manos, escucho la segunda notificación de un mensaje, era simplemente Jack. Bostecé contestándole el mensaje de que vendría pronto a recogerme. Así que me dispuse a seguir con mis planes. Por lo que tome la llave de la habitación, un poco de dinero y mi celular. Tan pronto como salí de la habitación, seguí por todo el pasillo hasta el ascensor. El hotel era muy silencioso, o muy calmado. La música del ascensor me ayudaba a calmar mis pensamientos mientras observaba cada número descender hasta la recepción. Donde se detuvo. Las puertas se abrieron delante de mí y apenas di el primer paso escuché la canción que salía de todas partes, la música de la recepción era calmada y la mujer cantaba con una serenidad que me atrapó a la primera.

Pero era porque ya conocía esa canción, Dream a little dream of me de Doris Dray. O la primera canción que escuché cuando abrí los ojos después de casi morir de inanición por culpa de Jeff. La canción que me hizo abrir los ojos y la única que me hacía recordar inmediatamente a él. No existe peor sensación que la que te deja una situación en específico. Morir, es una de ellas. Me apresuré a salir al exterior y cuando lo conseguí, respiré con tranquilidad escuchando el bullicio que llegaba a mi oído derecho. Caminaba por la acera mirando a las personas y los autos, me puse mis gafas de sol y me detuve en una cafetería cercana y pequeña. Pase al interior abriendo la puerta, y me detuve después de que la puerta se cerrara observando con atención e intriga al grupo de chicos que buscaban a una chica de alguna universidad de la ciudad. Una chica de cabello negro y tez morena. La chica sonreía en la foto, y la que usaron para los carteles y volantes. Incluso tenían playeras con la imagen de ella en la parte de la espalda. Hablaban entre ellos y se ponían de acuerdo para buscar en ciertos lugares y sectores.

Jack tenía razón. Y no es que hubiera dudado sobre todo lo que me había dicho, pero ver la imagen de la chica me dio escalofríos. Así que continué caminando a prisa hasta una de las mesas vacías en medio. Me senté en la silla junto a la mesa y tome el menú, lo leí tratando de distraerme mientras me mordía la lengua y miraba de reojo constantemente al grupo de 5 chicos hablando entre ellos. Pero apenas y pude prestarles atención, de solo mirar la foto, sentí que durante un instante, esa chica pude haber sido yo. Ahora Jeff cubría y saciaba su retorcida personalidad matando a chicas que lucían igual o parecidas a mi. Como había dicho Jack. El estaba enojado, precisamente conmigo. Por haber desaparecido.

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