Capítulo 18: Deshecho

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Un destello de energía llegó a los sentidos de Gohan. Se encogió, temblando de asombro y miedo. Nunca había sentido un poder así. Ni de Vegeta, ni de su padre, ni de él mismo. "Este Ki..." El joven miró a su padre, observando la misma expresión boquiabierta. Era terriblemente fuerte, insoportablemente poderoso. Y Gohan supo de inmediato que pertenecía a Freezer.

—Piccolo necesita ayuda –dijo Gokú, con una extraña mirada en su rostro. Gohan no podía decir exactamente lo que su padre estaba pensando. Parecía decepcionado de ellos por haber dejado a Piccolo solo; Son Gokú odiaba abandonar a sus amigos. Y al parecer, Piccolo era un aliado de pleno derecho ahora. Gokú ahora lo veía como un amigo, por lo cual, estaba increíblemente preocupado por el bienestar del Namekuseijin. Pero más que nada estaba ansioso—. Raditz, deberías revisar a Vegeta.

Raditz frunció el ceño.

—Kakarotto, no debes desafiar a Freezer por tu cuenta. Ese Namekuseijin...

—Podría estar aún con vida si me doy prisa. Krilin, vuelve con Bulma y los demás. ¿Recuerdas dónde estaba la nave espacial?

Su mejor amigo se veía sombrío. Las oscuras cejas de Krilin se juntaron con miedo y preocupación.

—¿Quieres que nos marchemos sin ti?

—Sí.

Gohan negó rotundamente con la cabeza. ¿Estaba loco su padre? ¿No entendía que necesitaba su ayuda? ¿Que incluso si Freezer lo mataba y todos los demás lograban escapar, el tirano vendría directamente por ellos? Era un pésimo plan.

—Papá, no puedes hacer eso.

Gokú se mantuvo firme.

—Gohan, tienes que volver a la Tierra.

—No. De ninguna manera. No sabes a lo qué te enfrentas. Mándame de vuelta con las Esferas del Dragón si eso quieres, yo igual...

—¡No habrá más Esferas del Dragón si seguimos hablando! —la poderosa voz de Gokú hizo eco entre ellos, haciendo a Gohan retroceder sorprendido más que asustado. Su papá nunca gritaba. Jamás. Ni siquiera cuando su madre se negaba a cocinar por toda una semana (aunque se ponía muy gruñón en esas ocasiones). Había algo malo con su padre. Un poder iracundo oculto detrás de su rostro normalmente calmado—. Gohan... —Gokú respiró pesadamente para calmar sus nervios—. No puedo confiar en mí mismo ahora. No puedo prometer protegerte. Tienes que irte.

—Kakarotto, el Súper Saiyajin no es nada que debas temer —Raditz se acercó a su hermano, mirándolo a los ojos—. No te resistas. Deja que el poder te consuma. La leyenda dice que debes entregarte a su poder. Dejarte llevar por completo.

"¿Eso era lo que estaba sucediendo?"

El temperamento de Gokú ahora parecía antinatural para Gohan. ¿Pero era porque estaba a punto de convertirse en el Súper Saiyajin? Raditz y Vegeta habían hablado mucho sobre eso, Vegeta más que nadie. Al principio, el Príncipe Saiyajin parecía algo escéptico a su existencia, pero la desesperación le hizo esperanzarse en la leyenda. Freezer necesitaba morir, y el príncipe necesitaba un poder profano para matarlo.

...

Te voy a contar una historia.

Gohan parpadeó. Vegeta nunca contaba historias, a menos que sus amenazas e insultos sarcásticos contaran como tal. Normalmente solía gruñir en dirección a Gohan, considerando al joven Saiyajin como un desperdicio de aire y energía. Gohan había escuchado en numerosas ocasiones que Vegeta estaba decepcionado porque Raditz había regresado con él y no con su padre.

Deseos Peligrosos (Vegebul)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora