We take a trip in the elevator of death

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• Percy Jackson •

Mi cama estaba cálida y acogedora. No quería salir de las sábanas. El sol estaba entrando en mi cabaña, haciendo que mis ojos picaran. Suspiré cuando alguien comenzó a tocar fuertemente la puerta de mi cabaña.

—¡Despierta despierta, Dormilón! —llamó Piper —¡Salimos en dos horas!

¿Dos horas? ¿Que hora era? Rodé sobre mi mismo para mirar la hora en mi reloj, eran las diez. Oh, hombre.

Me di cuenta de que aún no había empacado, y toda mi ropa estaba esparcida por toda la cabaña.

Rápidamente, me puse una camisa y unos jeans y corrí para encontrar a Annabeth, ella estaba apoyándose sobre la pared de su cabaña leyendo un libro sobre arquitectura. Justo como cuando ella me estaba mostrando la cabaña de Hermes. Recuerdos.

—¿Puedes?...

—Ayudarte a empacar? —se ofreció, prediciendo lo que estaba a punto de decir.

—Er... Si por favor —Annabeth suspiró y cerró su libro —Entonces vamos, Sesos de Alga. Tal vez podamos arreglar tu sentido de la moda.

Empacar solo tomó una hora. Está bien, eso es bastante tiempo. ¡Pero no podía encontrar ninguna de mis cosas! Gracias a los dioses que Annabeth estaba allí ayudándome. Empacamos todo en mi maleta y luego la arrastramos hacia afuera. —¿Listos? —preguntó Piper alegremente. Piper se veía muy emocionada sobre ir a la escuela. Ella estaba bien preparada y realmente eficiente sobre eso.

—Sip —asentí mientras Jason y Leo se nos unían. —¿Han visto a Nico o a Clarisse? —pregunté, todos negaron con sus cabezas.

—No, ¿Tal vez aún se están preparando? —sugirió Leo. Se veía como si no hubiera dormido bien. Había escuchado que Leo tubo un bastante mal tiempo en muchas escuelas. Espero que sepa que esta será diferente. —Supongo que es mejor decirle a Quirón que ya estamos listos —dijo Annabeth.

—¡Esperen! —gritó alguien. Un destello de pelo rojo y luego me encontraba en el piso.

—¿Rachel? —pregunté confuso.

—Lo siento —ella gimió, ayudándome a levantarme. —No podría dejar que se fueran sin antes decir adiós.

Una vez que estaba firme sobre mis pies, le sonreí y asentí.

—¡Por supuesto!

Annabeth se acercó y la abrazó. —Estaremos de vuelta el siguiente verano, o antes —Le contó a Rachel.

—Huh —Rachel suspiró. —Mi vieja escuela. Bueno, ¡Diviértanse chicos!

Eventualmente Nico se nos unió, sin embargo se mantuvo en silencio, supongo que estaba nervioso. El estaría un grado por debajo que nosotros, tendría que hacer nuevos amigos. Clarisse irrumpió, pasando de nosotros, yendo directo a la furgoneta que iba a manejar Argus para llevarnos. Quirón vino con nosotros y nos explicó el pan —Primero serán llevados a donde se estarán quedando, allí podrán desempacar y establecerse. Como es Domingo, la escuela empezará mañana.

—¿A qué hora? —preguntó Annabeth.

—Encontrarán un despertador en sus habitaciones, todos en la misma hora. Así que no llegarán tarde —respondió Quirón.

—¿Tiene un?... —empezó Leo.

—No, Leo. No tiene un botón para dormir —dijo Quirón para el disgusto de Leo.

El viaje en la furgoneta fue largo. Y mis libros eran igual de largos e aburridos. Nosotros, teniendo THDA sentados allí por años no era nada agradable.

Argus tuvo que parar por lo menos cuatro veces para que saliéramos por unos breves momentos.

El sol aún estaba alto cuando el reloj estaba sobre las doce. Eventualmente llegamos a la ciudad, La gente estaba ocupada en la calle, apresurándose para llegar al trabajo y entrar en sus vidas cotidianas. Se veían inconscientes del tráfico en las calles hasta que alguien tenía que tocar la bocina del coche para hacer que se movieran.

Percabeth en GoodeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora