Watch Out! Projectile Left Overs 2/2

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Nico Di Angelo

Me maldije a mismo repetidamente mientras iba en la camioneta de Argus, conduciendo hacia el parque en el que quedé para verme con Courtney. No puedes arruinar esto, me dije a mi mismo, arreglando constantemente mi cabello. Cuando la camioneta paró, me tomó un minuto o dos para realmente salir. Le agradecí a Argus y caminé a través de las puertas del parque de la ciudad. Después de 5 minutos de mi jugando nerviosamente con mis dedos, llegó Courtney, caminando con unos tacones negros con plataforma, una falda color purpura oscuro y una chaqueta de cuero que se veía elegante, ella sonrió cuando me vio, mostrando sus lindos hoyuelos. Mariposas revolotearon en mi estómago y me maldije de nuevo.

Mantén la calma.

—Entonces... ¿Quieres ir a caminar al estanque? —dijo ella caminando hacia mi, sus ojos azules brillando felizmente y yo asentí tontamente.

No tuve que hablar mucho en todo el día, solo dejé que Courtney siguiera por su cuenta. Disfrutaba escucharla y que me dijera como fue su día. Las cosas que la molestaban, cosas que amaba, de alguna manera era relajante.

—Como sea —eventualmente ella paró —¿Cómo estás, Nico?

—Yo, er... Estoy bien —tartamudeé estúpidamente.

—¿Qué piensas de tu nueva escuela? ¡Debe de ser muy diferente de la última!

No tienes idea.

—S-si, está bien.

Ella permaneció en silencio por unos minutos, tal vez esperando que yo siguiera hablando, pero se dio cuenta de que yo había terminado. Courtney solo me miró y sonrió antes de ir con algo sobre una chica que ella odiaba en la escuela llamada Emma.

Las comisuras de mi boca se elevaron, convirtiéndose en una sonrisa mientras miraba sus movimientos cuando escondía su cabello detrás de su oreja. Cuando llegamos al estanque yo no quería que ella parara de hablar.

Courtney sacó la manta de picnic y se sentó, y luego procedió a sacar comida que yo ni si quiera había visto que traía. Salchichas, aún ahumando levemente, cajas de jugo de naranja, paquetes de Pom-bears y Pringles, barras de chocolate y dos plátanos, dos tarros de crema batida de chocolate y la mitad de un pastel de queso.

—Courtney, no tendrías que haberte tomado todo este problema —dije, asombrado.

—¡Pero lo hice! este día debería ser especial para ambos, especialmente para ti.

Discretamente ella colocó su mano en la mía y temblé cuando descubrí que eran cálidas.

Comimos y festejamos por lo que parecieron años, los temas de conversación comenzaron a fluir fácilmente y al final estaba riendo con ella, más feliz de lo que había sido por un tiempo. Incluso le conté un chiste.

—No puedo comer más —gimió Courtney, frotando su estómago mientras se deslizaba para colocarse a mi lado.

—Estoy igual —dije.

—No puedo llevarme las sobras a casa, ¿qué deberíamos hacer?

—No lo se, ¿qué diversión puedes tener con la comida? —permanecimos en silencio por unos minutos, mirando el estanque y a los patos nadando elegantemente en la orilla.

Courtney se levantó, rebuscando en su canasta de picnic y sacó su mano, llena de el pastel de queso que no comimos, sonriendo de manera amenazante, ella hizo lo que menos me esperé.

—¡Oh dioses! —grité mientas el pastel de queso volaba a mi cara, entrando incluso en mis fosas nasales —COURTNEY —quitando el queso que estaba en mis ojos, me las arreglé para tomar la comida más cercana que pude encontrar y la lancé.
Escuché un chillido y un ruido sordo cuando Courtney fue golpeada por un pedazo de salchicha.

—VAS A CAER DI ANGELO.

Perdí la cuenta de lo que sea que nos estuviéramos arrojando, todo resultó en puré embarrado completamente en los dos.

Cuando alguien iba pasando por nuestro camino, atónito cuando nos vio, Courtney gritó —UN PROYECTIL DE SOBRAS VIENE EN CAMINO —tiró una galleta en la dirección del desconocido. El hombre gritó sin poder hacer nada y la esquivó antes de que lo golpeara.

—Courtney, oh dioses, realmente pienso que deberíamos irnos —dije, mirando todo el desastre que hicimos "O al menos limpiar todo el desastre" 

—Si, si —descartó ella, caminando hacia mi —Pero primero...

slam

ella llevó sus labios a los míos, y todo lo que podía hacer era pararme ahí, con los ojos bien abiertos mientras me besaba.

Mi primer beso.

Percabeth en GoodeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora