Leo Valdez
El hospital no olía como había esperado. Capté el olor de productos de lavado y fuertes ambientadores de aire. Todo mezclado junto con un leve olor corporal. Agnes estaba en la sala 57 y yo me estaba acercando.
Miré a través de la puerta una habitación llena de gabinetes blancos y cables.Todas las paredes eran de un apagado color blanco y el piso se sentía como un plástico barato. En la esquina derecha, al lado de la única ventana estaba una cama portátil con una chica en ella.
Agnes tenía tubos saliendo de todas partes y yendo a diferentes lugares. Había un monitor a su lado supervisando su constante frecuencia cardíaca.
Su cabello rubio caía en la almohada alrededor de su cabeza como una corona y su piel era inusualmente pálida, todas las venas se notaban.
Temía que ella estuviera dormida.
En ese momento yo podría haber estado simplemente mirándola descansando para siempre. Si, eso suena escalofriante en voz alta, pero tendrías que estar aquí. De repente sus ojos se abrieron con suavidad.
—¿Agnes? —pregunté, inclinándome un poco.
—Leo... —dijo ella, todavía un poco soñolienta.
—Estoy tan feliz de que estés despierta... Dioses, estaba realmente asustado.
—Leo... Qué...
—¡¿Qué pasa?!
—¿Qué... pasó?
¿Ella no recordaba?
—Agnes...Iré por un doctor.
—No, Leo. ¿Qué ha pasado? —ella parecía como si quisiera llegar a donde yo estaba así que deslicé mi mano en la suya valientemente, suspirando -aliviado- cuando ella no se quejó (algunos dirían que porqué todavía no puede mover sus extremidades así de bien)
—Nosotros... nosotros fuimos a una cita y fuimos... fuimos atacados. Por un ladrón, y tenía un bate y tú... —la comprensión de lo que había hecho me impactó una vez más —Tú me salvaste.
—¿Lo hice? —dijo débilmente.
—Si Agnes —sonreí justo cuando un hombre con un traje blanco entraba.
—Tienes otro visitante —dijo antes de volver a caminar fuera llevando un bloc de notas y una pluma. Una chica entró llevando una capucha negra y un par de jeans con unos converse lilas. Su negro cabello largo estaba firmemente trenzado a un costado de su cabeza.
—¿Reyna?
—Nos vemos de nuevo, Leo Valdez —ella caminó hacia la cama de Agnes y se sentó en una silla —Tengo un favor que pedir.
—Espera no no no. ¿Cómo llegaste aquí? no es bueno tener a dos de 'nosotros' en el hospital rodeados de mortales —dije en tono de susurro, confuso.
—Es un asunto urgente, Valdez. El Campamento Júpiter está en peligro y al campamento le gustaría recurrir a un fuerte semidiós para que nos ayude —me contó, sus cejas frunciéndose con preocupación. Reyna tomó mi brazo y me dirigió al otro lado de la habitación.
—Lamento decírtelo, pero Percy no va a ningún lado.
—No me refería a Jackson. Hablaba de Grace. El campamento quiere a Jason de vuelta.
Me corazón golpeó. ¿Cómo el Campamento Jupiter se había metido en tan serios problemas?
—¿Pero ustedes no tenían muchos soldados poderosos? —pregunté, después de haber tenido demasiados encuentros con Romanos furiosos los últimos dos años.
—Si, muchos, pero ninguno había demostrado ser tan digno de confianza, resistente o valiente como Jason Grace.
—Así que esto no es porque tu lo quieres de vuelta para enganchártele o... —A mitad de la frase ya tenía una hoja afilada sobre mi garganta cuando estaba siendo empujado a una equina llena de polvo.
—Sugiero que me escuches y luego tal vez puedas hablar con más cuidado —Reyna quitó la hoja de mi garganta.
—Necesito que Jason venga conmigo al campamento por un tiempo. Él volverá, si lo desea — agregó ella —eso es todo. Necesita irse pronto. Tal vez mañana. Mientras más tiempo permanezco alejada del campamento mi gente está en más peligro.
Me quedé parado allí procesando la información —Espera, ¿Qué esta pasando en el Campamento Júpiter?
—Confidencial —ella casi se rompió. Su temperamento obviamente elevándose —de todos modos, quiero que me digas donde puedo hablarle. ¿Dónde viven?
—Así que tú sabes cual es el hospital en el cual estoy visitando a mi chica.. —tartamudeé un poco, tratando de cubrir lo que había estado a punto de decir —visitando a mi amiga, ¿pero no sabes donde vivimos?
—Valdez, estás probando mi paciencia.
Escribí nuestra dirección y nuestro piso cuidadosamente, preocupado por lo que podría pasar cuando ella fuera a nuestro departamento.
—La recepcionista te dejará subir porque eres una semidiosa, creo.
Reyna asintió y dobló el papel que había escrito y lo deslizó dentro de su bolsillo.
—Hasta la próxima, Valdez.
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Percabeth en Goode
FanfictionSiete semidioses del Campamento Mestizo son asignados a la escuela secundaria Goode. La antigua escuela de Percy. La escuela secundaria puede hacer o deshacer la mayoría de las relaciones. ¿Como sobrevivirá Percabeth a través de las grandes cantidad...
