Capítulo sin editarCapítulo 22. Siempre soy la mala.
NARRA LAURA
Domingo 29 de Octubre de 2017
Jorge me ha llevado a su casa porque teniendo en cuenta cómo estoy me es imposible ir a la mía sin ganarme la bronca del siglo. Para no preocupar a mis padres les mando un WhatsApp diciéndoles que me voy a quedar en casa de Sara. Para cuando vuelva mañana de seguro que ya estarán en la comida con amigos que tienen prevista.
—¿Estás bien? —pregunta mientras termina de acomodarme la cama. Yo estoy en frente en una silla muerta de frío y pensando en lo que he hecho esta noche. ¿Cómo puedo ser así de desastre?
—¿Tú que crees?
—Hombre viendo tus pintas evidentemente no.
Él se ríe y yo hago el amago. Sin embargo, ahora mismo estoy muy preocupada por Sara y Benjamín. Se fueron tan enfadados, que me pregunto dónde estarán ahora mismo y que pensarán de mi.
De un impulso cojo el teléfono y llamo a Sara. Cinco veces y no lo coge ni una. Iría a por la sexta pero Jorge me quita el teléfono.
—De verdad no le estás haciendo un favor a nadie así y menos a ti.
Me muerdo el labio y decido que tiene razón y que es hora de dormir. Me dirijo hacia la cama y le dejo un hueco a Jorge. No obstante, él parece tener la idea de marcharse.
—¿A dónde vas? —pregunto confusa.
—Al cuarto de invitados.
—Quédate, por favor.
Le miro casi suplicándole, a lo cual él se sorprende.
—¿De verdad quieres que me quede contigo? —Yo asiento sin dudarlo.
Después de todo el día que llevo me hace falta compañía.
—Tranquilo, que no muerdo —aclaro una vez veo como va con pies de plomo al meterse en la cama e intenta no rozarme. Como si le fuera a hacer algo.
Jorge me da la espalda y me da risa el hecho de que esté tan nervioso. Es entonces cuando se gira y nos quedamos cara a cara.
—¿Por qué te ríes? —cuestiona un tanto molesto.
Yo no dejo de hacerlo y eso parece que le enfada más, lo cual hace que me de un toque en el hombro.
—¿Nunca has dormido con una chica o qué?
La pregunta no es para molestarle sino por simple curiosidad. Él me fulmina con la mirada.
—No.
Jorge se mosquea y se da la vuelta. Yo, en cambio, intento tirar de él para que vuelva a mirarme.
—¿Por qué te avergüenzas tonto? —cuestiono realmente impresionada con que le de tanta vergüenza eso. Solo tenemos dieciséis años, es normal que muchos no hayamos experimentado estas cosas.
—No sé, a esta edad casi todos han hecho cosas y luego pues estoy yo.
—Yo tampoco he hecho cosas Jorge.
—Laura te tiraste a un tío en una piscina, no jodas.
Eso hace que ahora sea yo la que le de un golpe en el hombro.
—Muy bajuno por tu parte.
Jorge se ríe y por primera vez me doy cuenta de que tiene una sonrisa muy bonita. Rápidamente deshago ese pensamiento de mi cabeza. Por dios, Laura, concéntrate.
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Las diferencias entre Sara y Laura
Подростковая литератураA Laura le gusta salir de fiesta, Sara prefiere quedarse en casa. Laura es alta y delgada, Sara es bajita y rechoncha. Laura practica tennis, Sara prefiere comer y dormir. Laura parece tener la vida que toda chica desearía, Sara sueña con tenerla...