Capítulo sin editarCapítulo 5. Otro don como ser torpe
NARRA SARA
Martes 19 de septiembre de 2017
Uno nunca sabe que le va a traer la vida cada día. Eso tal vez es lo que la hace tan especial.
Ayer era mi primer día de clase y estaba tan nerviosa que sentía que se me iba a salir el corazón del pecho. Desde que comenzó hasta que terminó el día todo me fue de mal en peor.
Por la mañana me quedé dormida y tuve que prepararme en menos de 10 minutos, lo único bueno de esa parte es que no tuve tiempo para desayunar y eso ya es un par de gramos menos para mi cuerpo que no necesita engordar más de lo que ya está.
Después apareció Laura y la llevé a clase, eso en el fondo fue un alivio para mi ya que por lo menos no entraría sola. Lo malo es que justo en la entrada estaba el chico que me tiro la bebida encima. Yo sabía que si pasaba por ahí todo iría a peor. No obstante, Laura me insistió y cuando lo hice me arrepentí en el mismo segundo en el que escuché como Diego y su amigo se reían y aunque no tuviera nada que lo comprobase yo sabía que se reían de mí.
Ahí todo empeoró.
Corrí lejos de Laura en busca de un lugar donde llorar tranquila. Pensé en el baño del instituto pero dio la casualidad de que cuando entré vi a dos personas demasiado acarameladas, por lo que descarté la idea de quedarme ahí llorando mientras ellos hacían sus cosas.
Al final no me quedó otra que salir del instituto y dar una vuelta por ahí hasta que encontré una cafetería donde me pasé el día comiendo, bebiendo agua y viendo la televisión que tenían allí.
Obviamente cuando me di cuenta de que se hizo la hora de salir del instituto me apresuré para ir hasta allí con el fin de que cuando mi madre me fuese a buscar pensara que realmente había asistido a mi primer día de clases.
Aún así, como tengo una racha de mala suerte, cuando llegué al instituto me encontré con Jorge, quién intentó establecer una conversación conmigo pero como no tenía ganas de hablar con nadie, simplemente me limité a asentir a cada cosa que él decía y en ocasiones solo di réplicas simples y breves.
Cuando mi madre por fin llegó me despedí de Jorge y nada más entrar en el coche, mi madre no paró de hacerme preguntas por el chico. Una catástrofe total pero lo peor ocurrió cuando tocó cenar en casa puesto que mi madre le contó a mi padre sobre Jorge y ambos empezaron a hacerme preguntas.
No les culpo por ello, si yo fuese ellos y tuviese una hija que nunca ha tenido contacto con el género contrario, a la mínima que la viese con un chico también me emocionaría.
Luego cuando ya pensaba que todo lo malo había pasado, a la hora de irme a dormir mi madre vino a mi cuarto para hablarme de lo importante que es la seguridad a la hora de estar en una relación con otra persona y yo lo único que no paré de preguntar fue como era posible que me estuviese hablando de eso cuando ni siquiera tengo contacto con el género masculino.
Hoy, que es el segundo día de instituto, espero que todo vaya mejor.
—Cariño, sabes que puedes llamarme si te pasa cualquier cosa —dice mi madre mientras me despido de ella con un beso en la mejilla.
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Las diferencias entre Sara y Laura
JugendliteraturA Laura le gusta salir de fiesta, Sara prefiere quedarse en casa. Laura es alta y delgada, Sara es bajita y rechoncha. Laura practica tennis, Sara prefiere comer y dormir. Laura parece tener la vida que toda chica desearía, Sara sueña con tenerla...