«Y yo fui, yo fui tu único error, lo único en lo que te equivocaste, compusiste sinfonías enteras, delicadas, bordadas en oro, seda y plata, pero no pudiste completar la balada de tu corazón, tu alma siguió, pero tu corazón se perdió, seguiste todas las letras a la perfección, pero nunca supiste, no te enteraste, que soy una nota perdida, e hice caer toda tu composición, te encaprichaste por tenerme sin saber que era una nota que no lograrás alcanzar, fui muy complicada para que me tocaras.»
¿Cuánto conocemos de una persona? ¿Qué tan descarado es el destino? Salvien pensó que no volvería a ver a la chica bonita que observo de reojo en la universidad, se encantó con ella.
Pero... ¿Qué pasa si la dulzura no es lo que en verdad le gusta?
Puede que la chica misteriosa de internet lo vuelva loco, ¿pero eso tiene que ser algo malo?
¿Será que en realidad le gustan las bromas atrevidas y los roces que tiene con la chica de internet?
¿Pie de limón o galletas de canela?
Salvien tendrá que elegir si se queda con la dulce Nilla o la desquiciada que conoció en internet.
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Fausse Note
Roman pour AdolescentsNotas perfectas, melodías de aves cantantoras, no desentonan ni desafinan ninguna de ellas, que tortura para los que no sean avecillas, porque el resto de nosotros que si desentona en las mañanas, e incluso en las frías noches con las estrellas cons...
