V E I N T I S I E T E .

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Capítulo 27

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Capítulo 27. «Invierno».

El simple hecho de que mi hermano menor que yo supiera el significado de anorexia era escalofriante para mí; rayos, no, ¿Y yo tenerla? Para nada, no era de esas personas que se matan de hambre por meses y había procurado comer bien; siempre trataba de comer bien, por eso la pizza me alteró; muchas grasas, calorías, carbohidratos, todo malo.

Ellos siguieron hablando, pero no presté atención y fui a mi antigua habitación.

Mi cerebro era un enredo.

Tomé el teléfono; normalmente, la primera persona a la que le contaría cualquier cosa sería Hollander, pero él quedaba descartado, así que llamé a Levi un par de veces, pero sonaba ocupado. Llamé una vez a Alejo y Esteban, pero no respondieron.

Luego de intentar con mis mejores amigos, y dejar que mi mente se aclarara, pero el fondo de mi mente estaba tan nublada que comencé a pensar en Alex, que en realidad tenía días sin hablarme...

La llamé; luego de dos llamadas perdidas no respondió, así que decidí escribirle.

«Por favor, ¿puedo hablar contigo?».

«Por favor».

«Alex, responde».

«Por favor, es una emergencia».

Luego de ver los mensajes, Alex respondió al primer tono.

—¿Sal... vien? ¿Qué pasó?

Respiró hondo luego de escucharla; su voz tuvo un efecto instantáneo.

—Yo... —tenía un nudo en mi garganta.

Sentía que tenía que defenderme de lo que había hecho, de las palabras de mi hermano, de que podía manejar mi vida.

—¿Tú en verdad sabías todo mi horario?

—Bueno, Salvien, tampoco era tan difícil, hablamos todos los días, y simplemente decías "te dejo, me tengo que ir a trabajar" o algo así, y yo simplemente lo almacenaba en mi cerebro, ¿por qué?

—¿Qué hacía los fines de semana a las 6 de la tarde?

—Pfff, esa es fácil, Sal, salir a correr un kilómetro, lo hacías casi todos los días.

Sonreí, estuvo correcto.

—¿Martes a la una de la tarde? —seguí probándola.

—En clase.

—Viernes a las siete de la tarde.

—Estudiando holandés.

—¿Jueves a las 5 de la tarde?

—Trabajando.

Lo admito, un destello de orgullo y alegría me llenó en un segundo; ella en verdad me prestó atención.

Fausse NoteHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora