Min-ha le llevó su whisky hasta la mesa sin dejar de mirarlo y notó que él tampoco le quitaba la vista, sonrió como el cazador al ver a su presa y Jungkook le devolvió una sonrisa con autosuficiencia, esa que le recordaba que él también era un cazador.
-Hoy contrataré tus servicios Min-ha, desde que salí del lugar esa vez, no he podido dejar de pensar en ti, en tus hermosos labios y en lo que sabes hacer- soltó mientras daba un sorbo a su bebida y veía cómo la chica abría los ojos. Quizás de no ser por lo poco alumbrado del lugar y las tonalidades rojizas, hubiera podido notar el rubor en las mejillas de la bailarina quien solamente asintió y se fue aunque por dentro, sentía un revoloteo de mariposas.
Min-ha salió a dar su show con el pole ante a mirada atenta de todos los asistentes al lugar y aunque todos la desvestían con la mirada, ella no las sentía, solamente sentía la hermosa y brillante mirada de aquel hombre del cuál ahora sabía parte de su identidad gracias al pequeño Minho -Hola Señor Jeon- sonrió al mencionar su nombre en su mente al verlo.
Al finalizar el espectáculo estaba recogiendo sus propinas cuando un hombre llegó y le tocó el trasero de la nada. Min-ha lo miró con cara de pocos amigos y en menos de dos segundos escuchó la voz de Jeon y al hombre dar un quejido.
-¿No te dijeron que no puedes tocar a las bailarinas?- Jungkook detenía la mano del hombre con fuerza -Aah, ay, ya suéltame... Ya, lo siento, no vuelve a pasar- soltó al tipo y él se alejó.
-Ehm... gracias- dijo Min-ha. Por supuesto, ella o él podría haber manejado la situación y hasta propinado un golpe al tipo, pero sintió algo en su pecho al haber recibido la ayuda de aquel pelinegro que tanto lo atraía.
Se cambió de vestuario rápidamente por un vestido para pole de dos piezas en color dorado. El top nuevamente de cuello alto y alrededor de este y en el pecho brillaban cientos de destellos en pedrería, dejando al descubierto su breve cintura y la parte de abajo tenía una mini falda que le ayudaba a tapar lo que no quería que se viera.
Entró al privado en el que Jungkook ya lo estaba esperando. No fue como la anterior vez, ahora, él no estaba tenso y disfrutaba de ver a la chica bailando que igualmente puso su mayor esfuerzo pero esta vez no mostró su sensual trasero.
Finalizando el baile, Min-ha se acercó a él para comenzar su servicio, lamió sus labios con deseo. Había disfrutado tanto la anterior vez que esta, ya se había preparado un poco mejor y había despegado un poco el pegote para si se volvía a excitar, no le doliera tanto.
Se puso de rodillas y miró que le había ahorrado un poco el esfuerzo al encontrarse con el cinturón y el pantalón desabrochados. Sonrió divertida y complacida a la vez -Veo que lo deseas mucho- le dijo sensualmente.
-No sabes cuánto- contestó y finalmente se puso de pie y bajó todas sus prendas. La verdad es que con Lisa nunca había tenido un oral, ella decía que eso no lo hacían las damas y se había casado con una, así que nunca se lo volvió a plantear en sus cuatro años de matrimonio. Jungkook negó con la cabeza y soltó una expresión de enfado al pensar en su ex-esposa.
Jimin quien ya había comenzado a chupar se detuvo -¿Pasa algo?- quizá no le estaba gustando, quizá estaba succionando de más.
-No, contigo no pasa nada. Es solo que... pensé en mi ex-esposa y por eso me enfadé un poco. Puedes continuar- dijo.
Celos y enojo hicieron su aparición en el interior de Min-ha -Me enfada lo que hizo esa mujer, aunque no tendría por qué ¿Cómo pudo haber dejado a semejante hombre y a su hijito?- y ahora su ex-marido buscaba placer en otra persona -Quizás se siente solo también. Yo lo voy a ayudar- al menos con lo que estaba en sus manos... literalmente.
*Aviso de puerquedad*
Se metió su extensión en la boca, comenzó a subir y bajar apretando, succionando. Lamía alrededor de la punta, esa punta rosa y apetitosa. Con su manita apretaba y jugaba un poco con sus testículos mientras con su boca seguía haciendo maravillas y comenzaba a dejar caer finos hilos de saliva que luego utilizó para humedecer toda la polla con ambas manos dando un masaje que hizo al pelinegro despedir sonidos de placer.
-Ahhh, Min-ha que bien se siente. Sigue- Jungkook se tomaba del sillón con ambas manos ejerciendo presión con sus dedos para evitar tomar la cabeza de la chica. Era un suplicio no poder tocarla y estaba seguro que sentirla sería una bendición.
Jimin comenzó a sentir que su propio miembro comenzaba a despertar. Ver el rostro de placer de Jungkook era para él, algo fascinante. Al menos durante este tiempo que duraba el privado, podía hacer que fuera para él solamente, lo quería, lo deseaba demasiado. Quería que ese maravilloso hombre lo partiera en dos. Al imaginarse esto, soltó un sonoro gemido que no pasó desapercibido.
-¿Te estás excitando tú también Min-ha?- preguntó aún sabiendo la respuesta. Ella asintió aún con la polla en la boca y luego la sacó tras un plop.
-Por favor, fóllame la boca- dijo casi suplicante y dejó salir otro gemido acompañado de algo de dolor ya en sus partes íntimas.
La petición lo tomó por sorpresa, pero no puso objeción. Se puso de pie y la chica lo tomó de nuevo entre sus labios. Él comenzó a mover su cadera adelante y atrás primero lento y luego aumentando la velocidad. Los gemidos de la chica no se hicieron esperar y eso lo alentó a adentrarlo más profundo, más rudo y tomarla del cabello a lo que ella tomó sus manos e hizo un sonido en negativa -Cierto, disculpa- De un momento a otro, Jeon volvió a explotar llenándole la boca lo que ella recibió gustosa y Jungkook se dejó caer al sillón aún jadeante.
Min-ha se limpió las comisuras, se puso en pie y se trepó en él a horcajadas. Sabía que esta sesión estaba siendo video-grabada, pero ya no era vista por el señor Chong quien después de enterarse que su bailarina estrella era un hombre disfrazado, había dejado de ver lo que hacía, habiendo sentido repulsión de haberse pajeado incontables veces imaginándola. Así, Jimin o más bien Min-ha tomó a Jungkook con la guardia baja cuando en un parpadeo, ya la tenía comiéndole la boca. Él de inmediato le siguió el beso, ambos se deseaban, sabían que un oral no terminaría de satisfacerlos, pero tenían que conformarse con eso.
Min-ha le tomó las manos y se las puso una en cada uno de sus glúteos que Jeon no tardó en apretar y ahí fue cuando después de un gran gemido, Jimin acabó. Había sido doloroso, pero al menos no como la vez anterior y ahora él también respiraba agitado.
Jungkook de pronto, sintió algo escurrir a su pierna. Min-ha puso cara de terror ¡Quizá lo descubriría! Pero Jeon solamente esbozó una cálida sonrisa y la volvió a besar pensando que habían sido fluidos de la lubricación y el reciente orgasmo de la chica.
*Fin de la puerquedad*
Ambos se pusieron de pie. Jungkook subió sus prendas y sacó su cartera esperando a que ella se subiera la falda para poderle atorar los billetes en su tanga, pero eso no pasó. Jimin estaba sumamente apenado, además de incómodo al tener toda su ropa mojada. Tomó los billetes con la mano y salió de ahí casi corriendo. Se había dejado llevar demasiado.
Jungkook llegó a su casa y pagó a la niñera que había conseguido en el club donde su hijo tomaba fútbol. Una señora de unos cuarenta y cinco años que casi literalmente le babeaba encima pero que lo miró mal cuando vio que apestaba a alcohol y a algo más que ella en su experimentado ser reconoció como sexo -Gracias Señora Ming... ehm... le pago el taxi a su casa- dijo apenado. La señora asintió pero no quitó su cara de desaprobación.
Después de darse un baño, dedicarle una paja a Min-ha y ponerse en la cama, se puso a pensar un poco más a profundidad en lo que la chica le hacía sentir -Seguro solamente es que me atrae físicamente y que da orales maravillosos. Por supuesto no me puedo enamorar de una chica que trabaja en un tugurio. Quien sabe a cuántos hombres no habrá hecho lo mismo... no, a ella también le atraigo más que como un cliente. Ella se quería entregar a mi por voluntad propia. Ah Min-ha ¿Quién eres? ¿Qué haces en ese lugar siendo que pareces un ángel?-
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Nuevo capítulo bonito con puerquedad. Se viene más de su otra faceta y una puerquedad muy hot e innovadora (según yo nadie ha escrito sobre eso jajaja)
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Amo cada versión de ti
FanfictionJungkook vive en Busan con su bella esposa y un hijo a quienes adora. Sin embargo, un día al regresar a su casa, su esposa no está por ningún lado, se había marchado sin dejar rastro. Al darse cuenta que nunca regresará, toma la decisión de mudars...
