Enamoradamente confundido

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Una vez que terminaron, Min-ha se aseó al igual que Jungkook con toallas de papel y salió del cubículo para, continuando con el arrebato, volverlo a besar. Cuando se separaron ella guio el camino de regreso y cuando estuvieron en el pasillo principal continuó -Espero te haya gustado tanto como a mi- no podía esperar a que lo repitieran. 

-¡Por supuesto! Fue increíble- con Min-ha estaba experimentando demasiadas cosas que lo habían hecho disfrutar en demasía. -Me preocupa haberte acabado dentro... supongo estás cuidándote o tomarás alguna clase de pastilla... ¡No porque no quisiera hacerme responsable si te llegases a embarazar! Pero...- 

Min-ha no pudo evitar reír, pero bajó la cabeza para que él no viera cómo se cerraban sus ojos así como cuando era Jimin y es que como bailarina, jamás había reído y sus sonrisas eran solamente sensuales para fines laborales. -No te preocupes, eso no va a pasar. Estoy feliz de haberte sentido en su totalidad y no me arrepiento ¿Tú sí?- 

Jungkook fue ahora quien le acunó las mejillas y le propinó un beso que erizó toda la piel de la rubia -Para nada- Min-ha era hermosa, era talentosa en el baile y en el plano sexual, pero él sentía algo más allá por ella -Me estoy enamorando- Con espanto se hizo un poco para atrás -Te veo luego- y salió huyendo. 

El resto del fin de semana pasó y ambos no dejaron de pensar en el otro dándose cuenta que había algo muy fuerte entre ellos además de una química sexual innegable. 

El lunes Jimin volvió a su identidad verdadera y cuando vio a Jungkook para recoger a Minho y llevarlo a su fútbol, a pesar de que se saludaron cordialmente, él se sintió un poco triste -El señor Jeon es hetero, por eso le gusta Min-ha... piensa que es una chica. Yo... yo no le podría gustar- 

Continuó con ese mood aún después de haber recogido al niño y regresado al departamento y el perspicaz pequeño lo notó de inmediato -¿Se siente triste?- Jimin asintió, nunca le había gustado negar lo que sentía a sus alumnos -¿Por qué?- 

Park soltó un suspiro -Tú sabes que a las abejas le gustan las flores- Minho asintió -Pues bien, hay una abeja que me gusta, pero yo me siento como la más rara de las flores, una a la que la abeja jamás le hará caso- La cara del niño fue como si tratara de procesar la analogía y soltó un 'Aaaaaaaahhhh' y asintió como dando a entender que sí había comprendido el mensaje. 

Jungkook al fin llegó al departamento y ambos presentes saludaron, su hijo con un abrazo y el mayor con una reverencia. El señor Jeon se agachó a abrazar también a su hijo que no se aguantó las ganas de decir -El profesor Park está triste porque la abeja no le hace caso- 

Jimin echó a reír encantado. Una sonora carcajada que contagió a los otros; porque así era Park, era alegría, era luz, no podía estar sumido en depresión mucho tiempo. El pelinegro aún con la risa se le quedó viendo interrogante y él contestó -No es nada. Estaba un poco triste, pero ya me siento mucho mejor después de esto. Nos vemos mañana- 

El martes iban regresando a casa cuando Minho le dijo que tenía antojo de un pastel de chocolate y Jimin secundó la moción; pero en lugar de comprar unos ya hechos, el profesor pensó en que sería buena idea hacerlo desde cero en el departamento. El niño aplaudió y ambos entraron a un supermercado para comprar todos los ingredientes necesarios. 

Jungkook había salido un poco más temprano de la oficina y regresó a casa. Apenas abrió la puerta del departamento, un olor delicioso inundó sus fosas nasales. Fue hacia la cocina de donde provenía el olor y sonoras risas y ahí los encontró jugando a las guerritas con el sobrante de betún de chocolate, ambos con las caras embarradas. Nuevamente esa sensación extraña de calidez se instauró en su pecho al ver al profesor sonriendo y compartiendo momentos con su hijo. Se hizo presente también esbozando una sonrisa -Huele delicioso ese pastel- 

Ambos voltearon a verlo -¡Señor Jeon! Lo esperábamos un poco más tarde... en un momento iba a limpiar... yo...- y tomó una servilleta para comenzar a sacarse las manchas del rostro -Que pena- El niño hizo lo mismo pero aún no quedaban totalmente limpios. 

El mayor se acercó a su hijo y tomó la servilleta de su mano para limpiarle mejor -No se preocupe profesor Park. Me da gusto que estén tan alegres y se lleven tan bien- Jimin, mientras limpiaba con un trapo de cocina la barra y guardaba cosas que estuvieran fuera de su lugar -Minho. Ve a poner todo para que te bañes, voy en un momento- anunció y el niño salió de la cocina -Imagino que se queda a probar el pastel profesor- 

-Oh. No estaba en mis intenciones- pero después de que el hombre le insistió, él reverenció y aceptó. No habría problema, era solamente comer pastel e irse. 

-Aún tiene pastel en la frente- tomó una nueva servilleta y se la pasó delicadamente por el rostro. Ambos sintieron algo extraño en su interior -Yo... voy a ayudar a Minho a bañarse- Un enrojecido Jimin asintió y él se fue hacia el baño -¿Qué rayos fue eso? ¿Por qué le limpié la frente? ¿Por qué siento extraño en mi pecho cada que lo veo sonreír?- 

-El señor Jeon tocó mi frente y se puso nervioso ¿Será que...? Nah, estoy alucinando, solamente fue por amabilidad- se dijo intentando negar lo obvio. 

Pasó el rato y padre e hijo regresaron a la cocina. Jimin ya había puesto la mesa y servido un vaso de leche para Minho y para él. -No supe qué servirle de tomar señor Jeon ¿Le preparo un café?- sonrió cómplice -¿Quizás un whisky?- 

-Leche también está bien para mi- y el castaño le sirvió su vaso de inmediato -Gracias- 

Jimin sirvió las porciones de pastel a todos y se dispusieron a comer. El silencio se puso un poco incómodo un momento hasta que probaron el pastel y ambos Jeon lo alabaron -¡Que rico!- dijo Minho -Profesor Park, este pastel está delicioso. Veo que también es un excelente repostero además de maestro- 

-Muchas gracias por sus comentarios. He de confesar que aprendí esta receta y otras más por medio de videos de YouTube. Tenía que aprender a hacerme de comer para no morir de hambre en el intento- mencionó medio en broma y medio en serio. 

A partir de ese momento, las cosas volvieron a fluir y sostuvieron una conversación en la que también hacían partícipe a Minho y ahora ya se habían enterado de algunas cosas random de uno y del otro. Una escena muy hogareña y esto hizo a Jungkoook preguntarse nuevamente por qué el rostro del chico le llamaba tanto la atención; tanto, que no perdía detalle cada que él hablaba. 

Finalizaron su pastel y después de un momento en el que los adultos reposaron y el pequeño fue a jugar, Jimin se puso de pie para despedirse.  

-Profesor Park... ¿Le gustaría quedarse a cenar diariamente con nosotros?- se le ocurrió preguntar. Había sido algo que le había nacido de repente. 

La propuesta lo destanteó bastante, pero le había gustado demasiado. Podría pasar más tiempo con ellos y conocer un poco mejor a ese hombre que le había demostrado dos versiones de su ser que le gustaban demasiado -Me encantaría, muchas gracias. Solamente que, si me lo permite, podría ser yo quien hiciera la cena. Recuerde que no es sano que siempre se alimenten de comida empacada o de cadena. Necesitan algo más... con sabor de hogar-  

Jungkook asintió, ambos se sonrieron caminando hacia la puerta y Jimin salió. Jungkook fue hacia su habitación, se tiró en la cama y en ese momento se dio cuenta que su corazón palpitaba mucho más a prisa y qué invariablemente comparaba el comportamiento de Jimin y el de Lisa -Seguro es por resentimiento, no tienen nada que ver uno con otro... Por supuesto tengo plenamente en claro que él es un chico, no mi pareja ni es la mamá de Minho... ¡Pero entonces, con mayor razón! ¿Cómo es que un completo extraño ajeno a la familia hace más vínculo con mi hijo que su propia madre? 

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Mi gente bonita, gracias por leer. Que tengan lindo viernes byeeeeee. 

Edit. Errores de dedo ✔ 

Amo cada versión de tiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora