Suerte contraria

3.9K 668 66
                                        

La noche siguiente, Mina fue a ayudar a Jimin a arreglarse -Hoy mismo voy a renunciar, ya no quiero esperar a hacerlo. Estoy seguro que me quedaré en esa escuela todo el año, se ve que son muy buenas personas, son más abiertas y la directora está dispuesta a apoyarme si hay padres que estén renuentes- 

-Que gusto me da eso Jimin, así estarás más tranquilo, te dedicarás de lleno a lo que te gusta y podrás olvidarte de hacer todo... esto- comentó la chica  aplicando fuerza para hacer que la cinta estirara lo más posible y jalara aquello hacia atrás -Ay, no quiero imaginar lo que te debe haber dolido ayer, pobre de ti- 

-Ya ni me digas, fue horrible. Aunque no podía ser de otra manera, ese hombre era demasiado guapo. Pero más que eso, hubo algo en él que me atrajo desde el primer instante- 

-Wuuuuuuuu. Mi querido Jimin está enamorado- se burló la chica en broma y él negó con una sonrisa pues obviamente no era el caso. No se podía enamorar con solo ver a alguien y menos en un lugar de esa clase y por supuesto, otro motivo era que no conocía nada sobre él. 

Llegó al club, se preparó, e hizo su show ahora en el pole del escenario principal para beneplácito de los asistentes pues de esa forma, podían ver más piel descubierta y hacía movimientos más sensuales. Después de terminar su baile, recogió el montón de billetes que habían llovido al piso del escenario y se fue tras bambalinas a los camerinos para cambiarse de ropa y hacer el privado para el que lo había contratado un señor de unos cincuenta años -Es la última vez que hago esto- pensaba al hacerlo y solo eso le hacía aguantar las ganas de vomitar y salir corriendo de ahí. 

Por fin, su hora de salida llegó y fue a la oficina de su jefe ya ataviado con su ropa casual, unos jeans y una blusa rosa de botones acompañada de una mascada anudada a su cuello porque aunque no tenía una manzana de Adán prominente, era un signo que no podía ocultar y dejaba ver que era un chico así que siempre trataba de ocultarla. 

-Buenas noches...- saludó y su jefe le invitó a pasar -Pasa Min-ha ¿Qué necesitas preciosa?- El señor Chong no dejaba de escanearlo con la mirada y hacerlo sentir muy incómodo y más nervioso de lo que estaba. 

-Quiero renunciar. Encontré otro trabajo, ya no deseo estar aquí- confesó y el hombre lo tomó de los hombros hecho una furia. 

-¡Pero no puedes renunciar! ¡Tienes un contrato firmado por un año y apenas llevas siete meses!- el hombre no estaba midiendo su fuerza, Jimin se removió tratando de quitar el agarre y Chong bajó los brazos.

-Lo sé, cumpliré la multa- bajó la mirada al suelo. No había pensado en eso, tendría que pagar una cuantiosa multa de renunciar. Y con el dinero que ganara de profesor, que no era la gran cosa, sería muy difícil -Así no me alcanzaría el dinero... no me podría mudar. Además la demandada sería Mina- al haber usado su identificación con una fotografía de él disfrazado. 

-Vaya, veo que eso te dejó pensando. No es tan fácil rescindir un contrato Min-ha- le tocó la barbilla -Además tú eres la estrella. No podría prescindir de ti- 

Jimin se volvió a quitar de su toque y tomó valor -No importa, pagaré- quería y necesitaba ser libre de ese terrible trabajo. 

La volvió a tomar de los hombros y acercó su rostro a su oído -Aunque yo podría condonarte la multa si tu te entregaras a mi. 

El chico abrió sus ojos y su corazón comenzó a palpitar histérico con todas sus alertas encendidas de golpe. -No- se hizo hacia atrás pero el otro también se movió y en dos pasos más llegaron a la pared, estaba acorralado -No se atreva- 

-Oh, vamos Min-ha, no te vengas a dar baños de pureza. He visto lo que haces y cómo lo haces. Hay personas a quienes veo que les das el servicio con gusto como al hombre de ayer. Parecía que querías que te follara de tanto que le mostraste tu bello trasero. Déjame darte lo que pides, yo te puedo hacer sentir placer- dijo Chong acercándose peligrosamente ante un aterrado Jimin quien lo empujó para tratar de salir pero fue inútil. El hombre lo sostuvo de ambas manos y comenzó a besar su cuello arriba y abajo de donde cubría la mascada. 

Jimin forcejeaba pero su jefe era un hombre de un metro ochenta, corpulento y con el doble de fuerza. Lo aplastó contra la pared usando su cuerpo, más besos fueron dejados -¡No!- gritó aún manteniendo su tono agudo. Chong, puso su cadera frente a la de él y pudo sentirlo. Una sensación de asco se hizo presente. El chico lo empujó con todas sus fuerzas -¡No, déjeme!- y al fin pudo zafarse un poco, pero cuando iba a darse a la fuga, fue detenido por la blusa quedando esta desfajada y con unos botones sueltos. Chong lo atrajo hacia él y metió una de sus manos por la cintura, logrando tocar su suave piel -Oh sí. Estoy seguro que tus pechos son igual de suaves- 

Ante esto, Jimin entró en pánico -¡Maldito idiota, váyase a la mierda!- le gritó con su verdadera voz ante lo que ahora el otro hombre se quedó pasmado al igual que Min-ha quien había caído en cuenta de su error. 

-No puede ser...- lo atrajo hacia él sin ningún cuidado y abrió su blusa para dejar al descubierto el sostén con relleno -¡Eres un hombre!- ¿Cómo podía ser tan bella y moverse tan grácil siendo un chico?

-¡Sí, lo soy! Ahora no habrá impedimento para que me deje renunciar- seguramente no querría tener a un chico siendo la estrella del lugar. Además así Mina estaba salvada. 

-Mas bien, ahora te tengo en mis manos. Te podría acusar de engaño y suplantación de identidad así como falsificación de documentos- porque sabía que entonces, todos los papeles que había dado y mostrado cuando ingresó, eran falsos -Seguirás trabajando para mí a menos que quieras que la policía de Seúl se entere- 

Jimin abrió los ojos y su boca, pero no dijo nada más. Sabía que no tenía de otra y asintió. 

-Continúa así Min-ha, haces un excelente trabajo ocultando tu verdadera identidad. Yo me creí que eras una chica y mira nada más lo que resultó- dijo burlonamente esbozando una sonrisa que hizo hervir la sangre del chico -Puedes irte, te veo la siguiente semana- 

Regresó a su departamento cabizbajo, por la tarde le daría las malas noticias a Mina, por lo pronto, dormiría y trataría de no pensar en esto, sino en el lunes. 

----------------------

Mi gente, les dejo un nuevo capítulo. Nos leemos. Gracias por sus votos y comentarios. 





Amo cada versión de tiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora