Tal como el día anterior, Jungkook recogió a Minho y lo pasó a dejar en casa de Jennie en lo que terminaba su jornada laboral y un poco más. Lamentaba tanto tener que hacer eso, pero se sentía por demás apesadumbrado así que al salir del trabajo, se permitía soltar todo lo que estaba atormentándolo para poder llegar por su hijo con una buena cara que tratara de transmitirle paz a pesar de que todo en su interior era un torbellino; algo que los adultos muchas veces intentan hacer para tratar de proteger a los pequeños de las adversidades de la vida, aunque sabemos perfectamente que son tan sabios, que se dan cuenta de lo que guardan con tan solo ver sus ojos. Así el pequeño Jeon, guardaba silencio pero con ligeros apretones de mano, abrazos y miradas hacía saber a su padre que él lo comprendía y que podía confiar en él para desahogar sus penas, lo que el mayor le agradecía con ligeras sonrisas.
Al fin llegó el viernes. Tal como habían quedado, un elemento de la policía llegó al departamento con ropa de civil, tocó el timbre, entró y tras identificarse plenamente, Jungkook tomó la mochilita de Minho donde había empacado todo lo que pudiera necesitar durante el día y entregó a su hijo al agente -Por favor cuídelo. Manténgame al pendiente de cualquier cosa- El hombre asintió e hizo una reverencia.
-Papi, tengo miedo- expresó el niño a lo que su padre se hincó, lo tomó de los hombros, le dio un gran abrazo y contestó -No temas. Todo va a estar bien y cuando regreses, el profesor Park estará aquí- Minho asintió, confiaba en que su padre decía la verdad.
Jungkook se fue a trabajar también, luego iría a la comandancia y desde ahí vería cómo los agentes Kim y Jung se lograrían infiltrar y rescatar a su amado.
En la mansión, Namjoon despertó, se aseó y después de tomar su desayuno fue a hacerles una visita a las mujeres, al ser viernes, sería día en que irían a parar al glory hole. Min-ha y Lisa terminaban también su desayuno y compartían una que otra risa, siendo ya bastante confidentes. -Vaya, quién diría que ustedes dos se llevarían bien. Después de todo son rivales ¿No les es inaudito?- Se adentró y cerró la puerta con llave ante la mirada atenta de las dos -Tengo cierta pena por Jeon Jungkook, puso su amor en dos mujeres que no valen nada. Una vacía y sin corazón, la otra una mujerzuela que vendía sus favores-
Lisa bajó la mirada y guardó silencio mientras que Min-ha se puso de pie con llamas en los ojos -Yo no vendía mis favores. A mi me engañaron, Chong me tenía amenazada, yo nunca quise estar ahí, yo...- y fue silenciada con un golpe que le hizo acabar en el suelo, pero en lugar de sentirse atemorizado, se puso en pie furioso y le regresó el puñetazo a la mandíbula dejándolo atónito por su reacción y su fuerza.
-Maldita perra- gruñó y la tomó de las muñecas. Min-ha trataba de soltarse, pero al no poder hacerlo, dio una patada directa a sus partes privadas. Kim la soltó y se arrodilló de dolor lo que aprovechó para quitarle la llave de la habitación.
-¡Vámonos Lisa!- La chica reunió todas sus fuerzas para salir y ambas dejaron a Namjoon encerrado en la habitación. Comenzaron a correr pero Lisa no podía debido al deplorable estado en que todavía se encontraba, se recargó en una pared respirando agitada.
-Tú sigue... Tienes que salir. Te encargo a Minho...- parecía que nuevamente su espíritu flaqueaba al sentirse tan débil -Si hubiera conservado la esperanza, quizá no estaría tan mal y podría huir-
-Te ayudaremos. No te vamos a dejar olvidada. Estoy seguro que Jungkook y Taehyung estarán haciendo algo para ayudar a todas las chicas atrapadas- salió corriendo por los pasillos de ese piso. No conocía la mansión, no había salido de la habitación donde los tenían, y el camino de la sala a ésta, había mirado hacia el suelo -No puede ser...- afortunadamente en unos instantes encontró unas escaleras y bajó hasta llegar a un recibidor y de ahí a la puerta principal, pero antes de llegar fue interceptado por un hombre de su misma estatura, delgado y con pálida piel, Min Yoongi.
-¿Se puede saber a dónde crees que ibas?- sonrió divertido -Te vi por las cámaras. Verás, la mansión está llena de éstas y yo soy quien controla la seguridad de Kim Namjoon, que bueno que te detuve antes de que salieras al jardín. Ahí los guardias te podrían haber disparado pues saben que ni tú ni Lisa tienen permitido salir-
La felina mirada con que lo veía le hizo saber que él no mentía y no era una persona con la que jugar al valiente. Quizá era aún más imponente que el mismo Kim a pesar de sus siete centímetros menos de estatura y falta de musculatura, pero intentó apelar a su conciencia -Por favor señor, déjeme salir. No diré nada, no haré nada en contra de Kim Namjoon, yo solo deseo vivir en paz-
-Lo sé. Namjoon solo te tiene aquí por un asunto personal. Piensa que tú te burlaste de él al haber faltado a tu trabajo y haber hecho que perdiera cuantiosas ganancias sin dar alguna explicación y sobre Lisa, imagino que sabes los motivos ya- aflojó el agarre pero se mantenía cerca por si Min-ha volvía a querer huir; aunque después de lo explicado acerca de los guardias, no tenía mayor deseo de aventurarse -Regresemos a tu habitación-
Jimin suspiró derrotado. Quizá podría agredirlo y dejarlo fuera de combate, pero afuera, no quería pensar en qué pasaría si hombres armados lo atacaban. Valoraba demasiado su vida como para hacer eso, no tenía vena suicida.
En el camino a la habitación volvieron a encontrar a Lisa quien entristeció al verla regresar y no tuvo que esperar a que Yoongi le dijera, se puso en pie y comenzó a caminar junto con ellos. Mi tomó la llave que habían dejado en el suelo y abrió la puerta. Namjoon estaba de pie con el ceño fruncido -Creo que he sido demasiado amable contigo y no lo supiste apreciar. Tal vez te gusta el trato más brusco Min-ha- le jaló por el cabello a lo que Jimin sostuvo la peluca con fuerza para tratar de que no se la fuer a tirar y soltó un quejido para hacer más creíble que le estaba doliendo y al fin la soltó -Por la noche diré a mis amigos que habrá carne fresca de la que podrán disfrutar y a la que le gusta el sexo rudo- ladeó una sonrisa -Las veo en la noche, vayan preparándose y al menos tú Min-ha necesito que cubras unas ocho cuotas por lo que me has hecho perder al ya no dar tus shows.
Yoongi y Namjoon salieron de la habitación y nuevamente las dos se quedaron encerradas y se sentaron en las camas Jimin temblando de miedo e impotencia sujetando sus rodillas con las manos para evitar tirarse a llorar. Lisa fue a su lado y le tomó una de sus manos sin saber qué decirle, pero tratando de trasmitir que estaba con él.
Al fin la hora llegó. Un auto se estacionó afuera de la mansión y entró a la misma después de ser admitidos por Yoongi, quien los miraba a través de las cámaras. Al mismo tiempo, el equipo que vigilaba a una distancia razonable, también estaba atento -Agente Jung, ya van a sacar a las chicas- mencionó uno de los policías. Hoseok agradeció la información y volteó a ver a Jin, Taehyung y Jungkook -En marcha- anunció.
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Gracias por leer hasta aquí. Valen mil jajaja.
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Amo cada versión de ti
FanfictionJungkook vive en Busan con su bella esposa y un hijo a quienes adora. Sin embargo, un día al regresar a su casa, su esposa no está por ningún lado, se había marchado sin dejar rastro. Al darse cuenta que nunca regresará, toma la decisión de mudars...
