Llegó el día, salí de casa una hora antes para evitar llegar tarde. Tomé el bus. Mientras viajaba juntaba energías positivas para enfrentar las próximas horas al lado de esa mujer.
Estuve en el lugar quince minutos antes, había mucha gente esperando para ser llamada. No vi a ningún compañero y las puertas estaban cerradas. Me asusté, miré el reloj tres veces pensando que era yo la que se había equivocado de horario.
Diez minutos después, apareció Freen, se acercó y me preguntó por las llaves de la puerta principal. Mí respuesta negativa hizo que volviera a decir -¿Querés que llame al encargado? La gente está esperando, hay que abrir.
- Sí, estaría bien. Tomó su móvil e hizo unas llamadas.
Minutos después, apareció el encargado con un juego de llaves, abrió y atendimos las inquietudes de las personas por dos horas seguidas. El clima estaba indeciso, hacía mucho calor pero el cielo era completamente gris. Se acercó, hizo unas preguntas sobre la tarea asignada y antes de terminar me dijo:
-¿Tenés hambre? Podríamos tomar té y comer galletas o bizcochos, lo que más te guste. La miré desconcertada, me estaba invitando a merendar con ella.
- Está bien, quiero bizcochos.
- Deberíamos ir a comprar porque aquí solo hay.
- Si querés ir a comprar, está bien. Te espero.
- Podemos ir juntas.
Solo la miré sin entender la amabilidad y empezamos a caminar buscando una panadería. Habló sobre el trabajo que teníamos que hacer, asesorar a los clientes. Una tarea muy aburrida. Encontramos una panadería y ella pidió 100 gr de bizcochos de manteca.
- ¿Querés algo más? ¿Algo dulce?
- No sé. Podría ser facturas, son ricas.
- Por favor, también vamos a llevar facturas, las más chiquitas.
Después de pagar la cuenta retornamos al lugar mientras yo hablaba sobre el té verde que iba a preparar. Ella solo se reía. Llegamos y calentó el agua. No habían tazas así que preparamos el té en unos vasos térmicos. Busqué una mesa, me senté y a los minutos, se sentó a mi lado. Invitó a los compañeros a sentarse con nosotras. La conversación era general y hubo muchas risas en el grupo. Finalizó la hora de descanso y volvimos a cumplir con la tarea. Esta vez Freen, me hablaba y sonreía cuando yo respondía. ¿Se reía de mí? No podía detectar si se estaba riendo de mí o de las tonteras que decía. Por lo general, me pongo nerviosa y cambio de tema para dejar de reírme y mostrar seriedad.
La gente empezaba a retirarse. Freen se despidió de todos y se fue. Me quedé a conversar con los compañeros por media hora más.
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Freen Is Daddy
FanfictionFreen es una mujer con una personalidad indescifrable. Se muestra dura, fuerte e inquebrantable en un contexto laboral que expulsa empleados. Todo cambia cuando conoce a una persona que desorganiza su estructura y le permite expresar sus verdaderos...
