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Advertencia 🔞.

Decidió encerrarse en la celda, cruzado de brazos sobre una cama de piedra, observando el Omega lloriquear.

—¡Se-Señor...!—Sollozó.—Po-Por favor, venga...Lo necesito—Se cubrió el rostro.

Hyunjin desvió su mirada.

Era lo mejor, lo sabia, porque si se iba, probablemente el Omega buscaría cualquier cosa para satisfacerse, y se sentiría rechazado, y si lo consentía, probablemente no aguantaría el anudarlo. Se encontraba en un estado muy delicado para hacerle aquello.

Después de todo le habían enterrado un palo por el culo que lo hizo desmayarse.

Suspiró cansado, estaba duro y la necesidad de abrir la jaula y cogerlo eran notorias.

Jisung se bajó de la cama y gateó hasta la celda, pegándole de la barandas.

—Se-Señor...

—Aléjate, Han—Gruñó con sus pupilas más oscuras de lo normal.

—Por favor...—Lo miró necesitado. Al ser totalmente ignorado, decidió hacer algo poco ético.

Gracias al celo, no soportó más. Comenzó a desvestirse bajo su mirada, y al estar completamente desnudo se dió la vuelta para ponerse en cuatro y menear su cadera, pegó su trasero justo en la separación de las barandas, así el Alfa podía hacerle lo que quisiera sin obstáculos.

Hyunjin quedó estático, observando la buena cantidad de lubricante que caía de entre sus piernas. Jadeó pesado, llevó su mano a su pantalón e introdujo su mano dentro, comenzando a tocarse.

—Agh...—Se llevó su mano libre a su frente, sintiéndose patético.

El Omega al escuchar su voz, volteó a verlo curioso. Se sintió totalmente indignado al verlo tocarse y no arrimarse hasta la reja y cogerlo.

—¡Alfa...!—Se sentó sobre sus piernas y se dió vuelta. El nombrado lo observó fijamente, sus pupilas estaban oscuras, y soltaba gruñido de vez en cuando.

Pareciera que ya no tenía control de si mismo, pero sin embargo, no cedía y se acercaba.

—Omega...—Le llamó. Se bajó el  pantalón y se lo quitó para dejarle una maravillosa vista.

Jisung gimoteó y se aferró a la baranda.

—A-Alfa...—Comenzó a llorar nuevamente.—Po-Por favor...

El príncipe hizo caso omiso y comenzó a tocarse ansioso, excitándose completamente al ser visto con tanta hambre.

—Hannie...—Tuvo su orgasmo gimiendo su nombre.

El Omega tan solo pudo sollozar y levantarse para volver a la cama, se sentía ofendido.

Hyunjin suspiró y observó el techo.

"Esto será un infierno".

[🥀]

El Rey la y Reina se sentían confundidos, Hyunjin no salió en cuatro días de aquel calabozo, y cuando su madre fue a ver que sucedía, él nunca le abrió la puerta, pero le dejó en claro que estaba bien y que si alguien osaba entrar lo haría trizas.

Por lo que la mujer tan solo pidió que le llevaran comida y té para que no muriera de hambre. La puerta contabacon un agujero en forma de rectangulo, tal y como en las cárceles, así que pasaban la comida por allí.

El Omega se encargaba de alcanzarle su parte al Alfa.

Yeji tenía una teoría del porqué no salía, además de el obvio aroma a celo del esclavo. Era que Hyunjin no quería que nadie más que él lo usara, y era claro, pues, estar cuatro días encerrado junto a un Omega en celo, para un Alfa era realmente imposible que no lo tomara.

El primer día que se acercó a ver, prácticamente Hyunjin le deseó hasta la muerte por decirle que salga y dejara chico solo. El segundo día le amenazó con matar al Rey, y el tercero y cuarto prácticamente la ignoró.

Suspiró rendida, luego de eso tendrían que degollar al Omega, no podían permitir que cargara con un hijo de sangre real siendo un simple esclavo.

Escuchó un fuerte gemido provenir desde dentro, y supo que debía retirarse de allí, no quería sufrir un trauma.

Le tomaba fuertemente de la cadera, sus dedos salían y entraban de su interior, haciéndole retorcer y lloriquear.

—¡O-Oh...! ¡Alfa...!—Intentó alejarse pero fue sujetado firmemente.

Tenía cuatro dedos dentro y se sentía fallecer, era demasiado, pero le encantaba.

En la noche anterior, el Alfa se dignó a satisfacerle, lo que no esperó fue que lo jodería con solo sus dedos y su lengua, aunque a decir verdad no le desagradaba en lo absoluto.

Su piernas temblaron y tuvo su orgasmo por sexta vez en el mismo día, cayendo rendido al suelo.

Hwang sacó sus dedos y lo observó con hambre.

—O-Oh...Mi señor...—Murmuró agotado.

—Llámame Hyung—Pidió. Tomó un pañuelo de su bolsillo y se limpió su mano.

—Hy-Hyung...—Volteó a verlo.

—Dime

—Gra-Gracias por no tomarme...—El Alfa lo miró al instante sorprendido.

—¿Ya estás consciente?—Asintió lento.

—De veras...Muchas gracias—Se sentó en el suelo y lo miró con dulzura.

Hyunjin sintió su corazón acelerarse y sus mejillas se encendieron.

—No es nada, no quería que tu primera vez fuese en tu primer celo y en un calabozo—Se levantó y se limpió su ropa, luego sacó la llave de su bolsillo y abrió la puerta, salió y tomó al menor en brazos. Jisung amplió su sonrisa y lo abrazó.

Se sentó en la cama y lo dejó sobre su regazo.

—¿Vas a tener que lastimarme si o si?

—Lo haré solo en zonas que se puedan en ver, pero no por ahora, quizás en unos días—Acarició su cabello.—Así piensan que fue en todo tu cuerpo

—Bien...—Murmuró.—Uh...Se-Señor...¿Cómo hizo para soportar tanto?

Hyunjin se sonrojó más.

"Por qué no quiero ser igual al resto, tú mereces algo mejor, y estoy dispuesto a ser ese algo, además me gustas demasiado".

—Es tu primer celo, no es bueno anudar en el primer celo, te puede herir, y como soy un Alfa Puro no puedo permitirme hacerlo, soy muy brusco—Han asintió lento, luego frunció su ceño y lo miró.

—¿Por qué se encerró usted en vez de encerrarme a mí? Yo soy el esclavo, usted es el Príncipe—Agrandó sus ojos.

Hwang sonrió de lado y llevó su mano a su mentón para dejar una delicada caricia.

—No me permitiría verte dormir en una roca, con frío y tan necesitado

—Pe-Pero...¿Y usted...?

—Que más da—Se encogió de hombros. El Omega se puso totalmente rojo, le parecía irreal la actitud de su mayor.

¿Un Príncipe priorizando la salud de un esclavo antes que la propia? Simplemente imposible.

Negó y se escondió en su cuello, dispuesto a embriagarse con su aroma.

—Gracias...No entiendo porque me tratas así...

—¿Así cómo?—Lo abrazó y olfateó su cuello también.

—Así como si fuese importante...No me trata como un simple esclavo más de los cientos que hay en este castillo trabajando para usted y su familia...

—Oh...—Hubo un silencio de varios minutos.

—Mi príncipe...¿Puedo contarle algo...?

—Dime—Llevó sus manos a su espalda y otorgó masajes para relajarle.

—Minho se aprovechó de mí y me tocó...

 The Prince ✙《 HyunSung 》Donde viven las historias. Descúbrelo ahora