Lee Ari tenía un único objetivo en la mira: conquistar al chico que le gusta a través de mensajes y obtener finalmente el romance escolar que tanto había deseado.
Para su desgracia, eso se verá interrumpido al descubrir que ha escrito al número equ...
Dios mío, creo que este es uno de los apartados más difíciles de escribir, y es que es imposible encontrar la manera de plasmar todo lo que el amarte me hace sentir.
¿Sabes que cuando comes, la expresión en tu rostro te hace ver un tanto molesta? Como si estuvieras enojada con todo el mundo por alguna razón inexplicable. Sin embargo, solo bastan unos pocos segundos para que vuelvas a lucir como la persona más feliz del mundo.
Bueno, yo sí lo sé.
Es curioso. Lindo, tierno y curioso.
¿Sabes qué es curioso también? El hecho de que nunca antes me había tomado el tiempo de intentar descifrar a los demás, pero sin darme cuenta, en algún punto de nuestra conexión empecé a comprender tu manera de actuar. Hay algo en tu forma de ser que me atrae más que cualquier otra cosa, y que, para mi suerte, soy digno de poner admirar y descubrir ya que tú me permites hacerlo.
Es como si nuestras almas estuviesen conectadas desde incluso antes del principio de los siglos. Amarte me hace bien y es la mejor cura que he podido encontrar. Traes alegría a mi vida, contentas mis días y pintas de colores lo que antes era gris.
Siempre estás conmigo en los buenos y malos momentos, y, déjame decirte que nunca me había sentido tan valorado por alguien hasta el punto de empezar a confiar en mí mismo. Confío en ti, de la misma manera en la que tú confías en mí. Y sé que, cuando estoy a punto de desistir ante algo, lo único que necesito es pensar tu persona para saber que todo irá bien.
Y es que hay algo en tu personalidad que me envuelve por completo, tu forma de ser me atrapa entre sus redes para llevarme a las profundidades de lo desconocido, sin embargo, aun si te marcharas y me dejaras a la deriva, yo sería dichoso de nadar tu océano, porque por más que descubra de ti con el pasar de los días, nunca obtengo suficiente. Nunca me canso de saber más de ti, Lee Ari.
Eres una persona de carácter inquebrantable, siempre te muestras segura de ti misma en cada lugar en el que haces presencia y nunca permites que nadie rebaje tu valor como persona. Por otro lado, sé que lo que acabo de escribir no es cierto. A veces, cuando los problemas se vuelven más grandes y sobrepasan tus límites, la niña en tu interior sale a la luz y derrumba con sus manos las barreras que tu yo del presente ha creado para protegerse.
No solo quiero cuidar de ti, desde lo recóndito de mi corazón, anhelo con todo mi aliento el poder cuidar también de esa pequeña. Porque eres tú y forma parte de tu historia de vida.
No quiero a nadie más que no seas tú.
Porque gracias a ti, descubrí que los días son más lindos cuando llevas una sonrisa adornando tu rostro. Y el principal motivo de mis sonrisas, eres tú.
Me haces feliz.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.