VAMOS ENCUENTRA LA PUERTA, SALTA LA CUERDA, CORRE ENTRE LOS CAMINOS!!
ELLOS ESPERAN POR TI.
Cuando el viento grite escucha atento, abraza al árbol, báñate en el lago de la vida.
Ungüento de tierra fértil que a tu alma da calidez.
Gloria al padre...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Jungkook se quedó en silencio unos segundos después de reír con Taehyung la habitación que hace un momento se sentía pesada, ahora estaba un poco más ligera no completamente, el nudo en su pecho seguía ahí pero ya no lo estaba ahogando. Se limpió las lágrimas con la manga de su sudadera y miró hacia la ventana.
—Oye —murmuró, dudando un poco
—¿Mmm? —respondió Taehyung del otro lado con ese tono relajado de siempre.
Jungkook apretó el teléfono entre sus dedos. —¿Quieres… venir?
Hubo un pequeño silencio —¿A dónde? —preguntó Tae curioso.
—A mi casa —respondió Jungkook rascándose la nuca aunque el otro no pudiera verlo —Podemos ver películas o algo… no sé.
Silencio otra vez.
Jungkook frunció un poco el ceño —Oye, si no quieres no pasa nada solo lo dije por..
—No
Jungkook parpadeó. —¿No…?
—No puedo —dijo Taehyung pero su tono no era frío, era… extraño —No es buena idea.
Jungkook se sentó en la orilla de su cama sintiendo ese pequeño rechazo clavarse donde ya dolía.
—Ah… está bien… Pero entonces suspiró, frustrado —Oye, tampoco es como si fuera a pasar algo, solo quiero distraerme un rato ¿sí? hoy ha sido una mierda de día.
Taehyung guardó silencio.
—Por favor —insistió Jungkook esta vez más bajo —no quiero estar solo. Esa última frase salió más honesta de lo que quería.