Lycoris radiata 2

89 9 13
                                        

Dios es un sociopata libre de toda pretencion de amor y libertad ....

La tarde comenzó a ceder terreno al crepúsculo, tiñendo el cielo de tonos rosados y anaranjados

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

La tarde comenzó a ceder terreno al crepúsculo, tiñendo el cielo de tonos rosados y anaranjados. Jimin y Yoongi seguían hablando, sentados al pie del Viejo. El ambiente había cambiado: ya no había nervios, solo curiosidad compartida y una tranquilidad que parecía envolverlos como un manto cálido. Yoongi escribía sin parar en su álbum, mientras Jimin le contaba más detalles sobre otras flores del bosque y sus leyendas, algunas incluso con tintes sobrenaturales.

—Dicen que si ves una Lycoris radiata florecer fuera de temporada, algo está desequilibrado en el mundo espiritual —comentó Jimin en voz baja, casi como si no quisiera que los árboles lo oyeran.

Yoongi levantó la vista, intrigado.

—¿Desequilibrado... cómo?

—Almas que no han cruzado, presencias que no deberían estar aquí —respondió el castaño con una expresión seria por primera vez desde que comenzó a hablar.

El silencio se instaló por unos segundos. El viento se arremolinó de forma extraña, levantando algunas hojas secas que giraron alrededor de ellos antes de caer súbitamente. Yoongi tragó saliva.

—No me asustes...

Jimin lo miró y luego sonrió, pero sus ojos no reflejaban la misma ligereza de antes.

—No estoy bromeando, Yoongi. Este pueblo no es lo que parece.

Yoongi sintió un escalofrío, pero no era de miedo exactamente. Era esa mezcla de adrenalina y excitación que aparece cuando algo prohibido o misterioso se revela.

—¿Tú has visto algo... raro aquí?

Jimin dudó. Su mirada se perdió por un momento en la superficie tranquila del lago.

—No estoy seguro de qué vi, pero no fue humano.

Yoongi dejó de escribir. El aire pareció volverse más pesado, como si el bosque contuviera la respiración con ellos.

—¿Cuándo?

—La primera vez que vine solo, hace años —dijo Jimin en voz baja—. Algo me observaba. Y no era un animal.

El Viejo crujió detrás de ellos. Una rama cayó al agua, rompiendo el silencio como un disparo.

Yoongi cerró su álbum y se puso de pie, con el ceño fruncido.

—Jimin... ¿te molestaría si vuelvo mañana?

Jimin lo miró sorprendido, pero asintió.

—¿Solo?

—No, con Jungkook. Él... también ha visto cosas raras últimamente. Y creo que todo está conectado.

Jimin sonrió. No era la respuesta que esperaba, pero le gustaba la decisión en la voz del otro chico. El vería después como alejar a Jungkook.

CRIMORIO  [yoonmin] Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora