sin fin

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-No tengas miedo, Baek -susurró Yoongi con firmeza, apretando su mano-. Solo toma mi mano fuerte y no la sueltes, ¿sí? Tenemos que seguir subiendo. Tiene que haber una salida.

Baekhyun asintió, con los labios temblorosos pero la mirada clavada en Yoongi, encontrando en sus ojos algo más firme que su propio miedo. Tragó saliva y respiró hondo.

-Sí... sí, vamos.

Pasaron un peldaño. Luego otro. Luego diez. Y después veinte más. El aire era denso, casi como si los peldaños no solo les robaran energía, sino también tiempo. Y mientras subían, los gritos seguían. La voz de la mujer desgarraba el silencio, gritaba con dolor. Llamaba a alguien rogaba suplicaba luego, pasos otra vez una figura invisible corriendo junto a ellos. El viento frío que levantaba les rozaba los brazos y el rostro pero no había nada visible solo vacío.

Baek apretó más fuerte la mano de Yoongi, como si con eso pudiera espantar el terror que lo carcomía.

-Yoongi... -murmuró de repente, su voz más baja que antes -algo así... me pasó una vez en el lago.

Yoongi giró el rostro apenas, tratando de mantener la calma y al mismo tiempo enfocado en no caer por los peldaños.

-¿Cuándo?

-Hace como un año. Fui solo al lago, quería pensar estaba tranquilo, muy callado, pero de un momento a otro... todo quedó en silencio como ahora. No se escuchaban ni los pájaros ni el agua Nada.

Yoongi tragó saliva, atento.

-Entonces lo vi -continuó Baek, sin parar de subir -un chico alto de cabello castaño lleno de lodo, hojas pegadas a la ropa, parecía... como si hubiera estado corriendo por el bosque durante días tenía los ojos grandes, estaba asustado.

-¿Te habló?

-No -negó Baek, sacudiendo la cabeza levemente -eso es lo raro le pregunté si estaba bien, si necesitaba ayuda pero no me miraba era como si no pudiera verme y cuando intenté acercarme para ayudarlo...

-¿Qué pasó?

-Desapareció -dijo Baek, con voz temblorosa -así, frente a mí como si lo hubieran apagado.

Yoongi no respondió. El silencio entre ambos era más potente que cualquier palabra pero el miedo se le metió en el pecho como una espina.

Avanzaron la linterna del celular se mantenía encendida, temblando con cada paso de repente, la luz captó algo delante de ellos,una figura una silueta. Pequeña un niño.

Yoongi y Baekhyun se detuvieron en seco.

-¿Quién...? -susurró Baek, con la voz atrapada en la garganta.

Era un niño de unos ocho o nueve años, con la ropa antigua, sucia, como si llevara años atrapado en el lodo. Su rostro estaba afligido, pálido, los ojos grandes y llenos de lágrimas. Corría escaleras abajo con las manos juntas en ellas, apretaba con fuerza un rosario negro de madera.

CRIMORIO  [yoonmin] Donde viven las historias. Descúbrelo ahora