VAMOS ENCUENTRA LA PUERTA, SALTA LA CUERDA, CORRE ENTRE LOS CAMINOS!!
ELLOS ESPERAN POR TI.
Cuando el viento grite escucha atento, abraza al árbol, báñate en el lago de la vida.
Ungüento de tierra fértil que a tu alma da calidez.
Gloria al padre...
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Jimin estaba ya sentado cuando escuchó pasos acercarse. Reconoció de inmediato la voz de Yoongi, que hablaba en tono bajo, casi con respeto por el ambiente del bosque. Jungkook venía detrás de él, con su cámara colgando del cuello y las manos en los bolsillos. Tenía la expresión neutra, los ojos vagando entre los árboles sin prestar mucha atención al encuentro.
-Pensé que estarías más serio, como cuando estás en misa -soltó Jungkook de forma casual, apenas dándole una mirada a Jimin mientras se acercaba- Creo que por eso a Minseok no le agradas.
Jimin lo observó, la comisura de los labios apenas temblando, sin decidirse entre una sonrisa o una mueca.
-El sentimiento es mutuo -respondió con voz tranquila-Minseok tampoco es mi persona favorita en el mundo.
Jungkook alzó las cejas, interesado por un segundo.
-¿Y Baekhyun? Él siempre está contigo.
-Baekhyun es distinto -dijo Jimin con suavidad es una buena persona... muy agradable.
Hubo una pausa. El aire estaba cargado de ese olor húmedo que anuncia la caída próxima del sol Jungkook se cruzó de brazos.
-Entonces, ¿por qué no hablas cuando estás en la iglesia?
Jimin no respondió simplemente giró el rostro y miró a Yoongi con una media sonrisa.
-¿Por qué no se sientan? El Viejo tiene espacio para todos.
Yoongi se acomodó sobre una de las grandes raíces sobresalientes del árbol, mientras Jungkook se quedó de pie unos segundos antes de sentarse a su lado, con desgano. El tronco del árbol era inmenso, rugoso, con grietas profundas como cicatrices antiguas había algo inquietante en su presencia.
-¿Saben la historia que hay detrás del Viejo y de algunos árboles del bosque? -preguntó Jimin, con esa sonrisa juguetona que tan fácilmente le salía cuando tenía algo que contar.
Yoongi negó con la cabeza, curioso.
-Están de suerte. Yo sí me la sé.
Jungkook desvió la mirada hacia él algo en la sonrisa de Jimin le provocó una extraña sensación de déjà vu. Ladeó un poco la cabeza, frunciendo el ceño.
-Tu sonrisa... -murmuró de pronto- se parece a la de un chico que conocí es rubio como yo. Estaba en el parque y casi me roba la bicicleta como una tonta broma -frunció el seño al recordar la forma en la que conoció a Taehyung -el tiene una sonrisa cuadrada, pero es así juguetona... igual que la tuya.
Jimin se puso rígido. Los ojos le temblaron un segundo, pero desvió la mirada al lago, fingiendo no haber escuchado.
-En fin... -continuó -dicen que este árbol, el Viejo, es más antiguo que el mismo pueblo y que antes, cuando aún había leñadores, los que se adentraban demasiado en el bosque no regresaban. Algunos aseguran que este árbol fue el último que talaron antes de que comenzaran las desapariciones.