pecadores

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Luz y velas son símbolos de pureza, sosiego, paz y protección; son expresión de la relación con lo divino. Los rituales con velas muestran el camino al subconsciente y estimulan el plano de nuestros dones y sentimientos más elevados.

 Los rituales con velas muestran el camino al subconsciente y estimulan el plano de nuestros dones y sentimientos más elevados

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El cielo estaba cubierto por nubes bajas y espesas, como si presintieran que algo estaba a punto de romperse. El parque, normalmente lleno de risas y pasos, parecía detenido en una especie de pausa silenciosa.

Taehyung caminaba entre los árboles con las manos en los bolsillos. Sus pensamientos giraban sin cesar en torno a esa escena, a esa expresión. A esos ojos.

Se detuvo al ver una figura familiar, agachada junto a un arbusto, como cuidando algo. La silueta, aunque estaba de espaldas, era inconfundible.

—Hey —dijo con suavidad, acercándose con cautela, como si se temiera ahuyentar a un animal herido.

Jungkook no respondió de inmediato. Parecía enfocado en el pequeño ser entre sus manos.

Taehyung se detuvo a una distancia prudente.

—¿Y el polluelo? —preguntó con tono neutro, pero su voz tembló apenas al final.

Jungkook alzó la cabeza lentamente y lo miró. No con furia esta vez, sino con una calma casi inquietante.

—Ya puede comer solo —respondió sin adornos, mientras acariciaba las plumas de lo que parecía un ave joven, escondida entre una manta ligera.

Taehyung asintió, sin saber bien por qué se sentía tan nervioso. Observó el gesto de Jungkook, la delicadeza con la que lo cuidaba. No era el tipo de cosas que uno esperaría de alguien que puede lanzar miradas tan duras.

—Se ve fuerte —dijo por decir algo.

—Lo es. Tuvo que aprender rápido… como todos —Jungkook murmuró mientras se acomodaba en el césped, sin invitarlo a sentarse, pero sin rechazarlo tampoco.

Taehyung dudó, pero finalmente se dejó caer a su lado, dejando un espacio entre ambos.

—Sobre antes… —empezó, pero la frase se deshizo en el aire.

Jungkook no lo miró. Parecía más interesado en el cielo que en las palabras.

—A veces, cuando alguien dice que "no quiso hacer daño", ya lo hizo —dijo con voz tranquila, como si hablara de otra cosa, de otra persona. El encuentro con ese "desconocido" lo había hecho pensar mucho.

—Lo sé. Por eso me disculpé —Taehyung bajó la mirada, arrancando un poco de hierba con los dedos—. Tú me desconcertaste. Crei que me querías pegar

Una risa leve, casi imperceptible, escapó de los labios de Jungkook. No respondió, pero por un momento, sus hombros dejaron de estar tensos.

—¿Cómo se llama? —preguntó Taehyung, señalando al ave.

CRIMORIO  [yoonmin] Donde viven las historias. Descúbrelo ahora