El ídolo de Patrick y el rubio loco

3.6K 409 75
                                        

¿Cómo aprendí a Hackear? Pues de tanto olvidar mi contraseña en Facebook

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

¿Cómo aprendí a Hackear? Pues de tanto olvidar mi contraseña en Facebook.

Además que mis papás me pagaron la carrera.

— Están riquísimas abuela. — Me llevo un tercer pastelillo a la boca.

— Cariño ¿Qué tanto hacías en el laboratorio? Como para no venir antes a comer lo que hace la abuela. — Mi abuelita acaricia mis mejillas sacándome varias sonrisas.

— Estaba haciendo un plan para dominar el mundo y conseguir más dinero. — Saco un cheque de mi bolsillo y se lo entrego — Tome. Ya le di uno a mis padres ahora le toca a ustedes.

Mi abuela lo toma y abre mucho sus ojos para sentarse a mi lado mirándome fijamente. — Cariño ¿De dónde sacaste tanto dinero? Aquí no robamos estas cosas.

— No. No. Un señor rubio que no recuerdo su nombre había ido a mi trabajo y destruyo varias cosas de la cafetería entonces le cobre y resultó que era rico. Ese risitos de oro le pagó a mi ex jefa y ellos me pagaron a mi según lo que me correspondía.

— Mi amor. ¿Te das cuenta que eso suena casi imposible?

— ¡Te juro por mi quinto pastelillo que es verdad abuela! — Le hago un puchero para darle un besito a mi pastelillo.

— Bueno bueno — Suspira — Pero no andes dando dinero así como así.

— Solo les doy a ustedes como a mis padres, mi meta es conseguir más plata y así nadie podrá detenerme. — Me levanto — ¡Nada se interpondrá en mi venta de ese liquido de la jeringa, voy a ser la más malvada del mundo!

— Toma amor — Mi abuelo me extiende un vaso de leche con chocolate caliente y la tomo entre mis manos para beber y doy un respingo poniendo el vaso en la mesa.

— ¡Me queme la lengua!

— Cariño las villanas deben tener cuidado y tomar su chocolate con lentitud. — Me regaña mi abuelo.

— Lo siento... — Sonreí un poco para volver a sentarme.

Mi sangre hierve y el enojo me hace subir y bajar mi pecho mientras no le quito la mirada de encima a Patrick

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Mi sangre hierve y el enojo me hace subir y bajar mi pecho mientras no le quito la mirada de encima a Patrick.

— Hermano deja de mirarme tan feo que lloro. — Se queja tecleando mierda en su computadora.

Una Extra Muy Afortunada Donde viven las historias. Descúbrelo ahora