Estuve casi toda la noche sin poder dormir, pensando en lo que freen me dijo
- ¡Eres una tonta! - grito sentándome de un tirón en la cama. - Obvio que iba a decir eso, vas a ser su esposa y tendrás que acompañarla a todos esos aburridos y patéticos eventos. - cierro los ojos y me dejo caer de nuevo en la cama y comienzo a patalear, pongo una almohada en mi cara y grito.
- Estoy condenada a ser una señora casada por falsedad asi como lo dijo freen. - digo entre sollozos y pataleos.
Después de que freen soltara aquella frase patética, nos despedimos de todos los de aquella mesa y salimos del restaurante.
Durante todo el camino freen estuvo callada, yo hice lo mismo y perdí mi mirada a través de la ventana del auto. Esta vez no la miré. Cuando llegamos a casa me bajé del carro muy apresurada, ni si quiera me despedí y éllla ni si quiera se bajó de su coche.
Y aunque lo que dijo freen me quitó en parte el sueño, realmente no se puede llevar todo el crédito, pues también estuve pensando en ken el apuesto idiota que me tiró.
Ni si quiera se porque pienso en ese tipo, pero tenía una hermosa sonrisa y esos ojos tan lindos, su cabello alborotado y su estilo tan informal, relajado, todo lo contrario a freen con sus trajes impecables y ese semblante seria y fría.
Sacudo fuerte la cabeza para dejar de pensar en ese par y me acomodo para seguir durmiendo.
Vuelvo a acomodarme en la cama para poder dormir de nuevo pero justo cuando cierro los ojos comienza a sonar mi celular.
- Ahgg, ¡Cállate celular! - grito mientras lo tomo entre mis manos.
Veo quien me está llamando y me doy cuenta que es el número de freen (que por cierto aún no lo guardo en mis contactos).
- Hola. - digo con el teléfono en mi oído.
- Rebecca, ¿Acaso estabas dormida? Dice freen del otro lado del teléfono con un tono serio.
- No, para nada. - me pongo nerviosa y trato de hablar más normal. - ¿Qué se te ofrece?
- Te llamo para que le informes a tus padres que hubo un cambio de planes en cuanto al almuerzo de hoy. - frunso el ceño y en mi mente creo que la comida se canceló.
- ¿Ya no vamos a almorzar hoy? - cuestiono deseando que su respuesta sea un no.
- El almuerzo sigue en pie, solo que será a las dos y en mi casa, a las cuatro sale mi vuelo.
- ¿Tu vuelo? - pregunto confundida.
- Si, tengo un viaje de negocios...
- ¿Te vas de viaje? ¿Porqué a mi nadie me dice nada? - lo interrumpo molesta y élla solo se queda en silencio. - Lo siento, es solo que nadie me dice nada de ti y yo...
- Tu tampoco preguntas. - ahora freen es la que me interrumpe.
- Tienes razón, no quería ser entrometida, pero ahora que lo pienso, soy tu futura esposa ¿No? Tengo derecho a saber. - escucho un suspiro del otro lado del teléfono y me doy cuenta que estoy actuando de una forma algo rara, así que decido calmarme. - ¿Cuando regresas?
- Una semana antes de la boda. - responde con apatía.
- ¿Estaré sola en los preparativos de la boda? - abro los ojos como platos y siento que mi corazón se agita.
- De eso se encargan nuestras madres, tu solo debes fingir con nuestras amistades y escoger tu vestido. Bueno, creo que eso fue todo, nos vemos en la tarde, recuerda, a las dos en mi casa.-fingir si claro
Cierro los ojos con fuerza y estoy a punto de responderle y de repente escuchó el sonido que indica que la cretina me ha colgado. Tomo una de las almohadas y vuelvo a gritar.
Tomo mi celular y le marco a mi madre para decirle lo que freen me dijo y por lo visto ella también se sorprende por el inesperado viaje de negocios de freen, que casualmente durará más de un mes.
Después de hablar con freen y con mi madre, el sueño que tenía desaparece, así que mejor me meto a bañar ya que necesito refrescarte un rato.
Al salir del baño, me percato que son las once con treinta y cada vez falta menos para la famosa comida en casa de mis... que difícil es decirles suegros, solo les diré los chakimha
Bajo a la cocina y solo tomo un poco del delicioso café de mhe
.Llevo quince minutos buscando una ropa para el almuerzo, me siento nerviosa y no logro encontrar algo
Me miro en uno de los espejos en mi clóset y veo mi pequeño cuerpo, mi cabello café callendo por mis hombros, mi piel blanca y mis mejillas rojas.
, busco de inmediato uno de mis vestidos favoritos. Es un vestido sencillo, color azul con flores rosas, es de tirantes, pegado, hasta la rodilla. Me pongo unos tenis blancos y un choker negro con un mini corazón azul colgando.
Ato mi cabello en una coleta, me pongo un poco de máscara de pestañas y bálsamo en mis labios.
Bajo las escaleras de inmediato y Mario ya me está esperando en la puerta, salimos de la casa, nos subimos al auto y nos vamos.
Al llegar a la mansión chakimha me siento nerviosa de nuevo, estoy a punto de bajar y veo a mis padres bajando de su auto, espero que entren y después bajo yo.
Estoy a punto de entrar cuando veo un auto llegar, me quedo parada en la puerta y veo a freen bajándose del auto . Esta vez tiene puesto un pantalón negro de mezclilla y una camiseta blanca.
- Veo que está vez vinimos algo informales. - me mira mientras camina hacia mi. - Mi escusa es que necesito ropa cómoda para viajar, la tuya es ¿Qué te quedaste dormida? - hace esa pregunta en un tono sarcástico y con su cara muy cerca de la mía.
Me dan ganas de pegarle pero me controlo, estoy a punto de responderle pero en ese momento veo a un hombre llegar en una motocicleta.
Freen se gira debido al ruido provocado por esta y comienza a reírse en cuanto el hombre de la motocicleta se quita el casco.
Abro mis ojos lo más que puedo y no logro creer lo que veo, aquel hombre camina hacia nosotros y mi boca está a punto de caer al suelo.
- ¿Niña rica? - pregunta mientras me mira entre cerrando los ojos.
- ¿Imanol? - lo miro y trago saliva.
- ¿Se conocen? - pregunta freen y yo cambió mi mirada de uno a otro.
No entiendo que está pasando pero creo que me volveré loca. ¿Qué rayos hace Imanol aquí? ¿Acaso él... Acaso él es el hermano de freen?
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Solo es un contrato
Science Fictionfreen obligada a estar con una chica que no ama rebecca una chica de 25 años casada con freen
