5 años después...
-Mami, ¿cuándo iremos al cine?-preguntó mi hijo viendo la cartelera de una película animada infantil
-Pronto, hijo.-le respondí tomando su manito y jalándolo para seguir caminando
El clima en Tailandia era soleado, gente cursando por las calles, nada del otro mundo.
Mi pequeño iba viendo atenta las grandes tiendas que exivian juguetes, ropa, etc.
Durante el viaje a casa james me iba contando como le había ido en la escuela, y mencionó que la próxima semana sería el festival del día de las madres y que quería que yo y su mamá asistiéramos
-¿Qué vamos a comer, mami?-preguntó cuando pasábamos frente a un supermercado
-No lo sé mi amor, no me dió tiempo de hacer de comer. ¿Qué te parece si comemos Sushi?- Sam se alegró porque es su comida favorita
-Sí, mami. Comamos Sushi.-dijo emocionado y caminamos a un restaurante japonés
Entramos al restaurante que estaban situado a unas cuadras, era nuestro restaurante favorito de comida japonesa, ya que el dueño es nuestro amigo, Non Ratchanon.
Ordenamos todo para comer en el restaurante, ya que siempre comemos solo Sam y yo, Freen nunca come con nosotras porque ella siempre llega tarde del trabajo
-¡Non!-gritó mi pequeño
-Pequeñin.-cargó a mi hijo
Non es el dueño del restaurante, nos hicimos amigos cuando james tenía seis meses, desde entonces Non y yo formamos una linda amistad, y bueno, incluyendo a mi hijo porque ambos se llevan muy bien.
-Becky, que gusto verte por aquí.-me levanté de mi aciento para saludarlo-¿Si las están atendiendo bien?-preguntó bajando a mi hijo al suelo
-Sí, muchas gracias. Ya no te había visto.
-Mi novia y yo tuvimos que viajar a Estados Unidos por tres semanas y apenas ayer volvimos.
-Oh, que bien.-dije con una sonrisa
-Gracias. Yo las dejo comer, cualquier cosa me dicen.-asentí-Adiós enana.-le dió un beso en la frente a mi hijo
-Adiós Non.-mi hijo le sonrió
-Adiós Flaca, cuídense.-besó mi mejilla y se marchó
Después de treinta minutos, pagué la cuenta y salimos del restaurante, james iba feliz porque ya porque había visto a Non.
Cuando llegamos a casa james corrió a ver a su nueva mascota, Jack, un pequeño cachorro de la raza pug que le regaló mi padre hace unos meses
-Ah... yo también te extrañé, Jack.-el cachorro lamía la cara de mi hijo provocando
-¿Te dejaron tarea, james?-le hablé a mi hijo dejando su pequeña mochila sobre el sofá de piel
-No, mami.
James se pasó jugando con Jack aproximadamente dos horas completas, le pedí que dejara solo a su cachorro porque el aunque no tuviera tarea tenía que hacer sus respectivos deberes. Claro, como a cualquier niño no le gusta hacer otra cosa más que jugar.
-No mami, déjame jugar otro ratito con Jack ¿va?
-No, james ya te dije que tienes que ir a recoger los juguetes que usaste ayer.
-Ok...-suspiró y subió desanimado las escaleras
Después de treinta minutos mi hijo bajó las escaleras, buscándome para entregarme un sobre color rosa, era la invitación para el festejo de 10 de mayo.
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Solo es un contrato
Ciencia Ficciónfreen obligada a estar con una chica que no ama rebecca una chica de 25 años casada con freen
