Freen y yo debemos asistir a una "velada".
Nuestros padres creen que la mejor forma de guardar apariencias es ir a uno que otro evento de vez en cuando. Bueno, hoy es una de esas ocasiones.
¿Lo peor?
Debemos fingir que nos amamos.
–¿Ya estás lista? –pregunta "mi querida" esposa, desde la puerta.
Estoy en el baño terminando de aplicar maquillaje a mi rostro. Siendo franca, solo estoy tratando de aplazar lo inevitable.
–Si –la miro seria.
–Vamos Rebecca, sonríe un poco Solo serán un par de horas, además, solo tenemos que fingir nada mas y hacer felices a nuestras familias extiende su mano para que pueda tomarla– ¿Lista para el espectáculo?
Respiro hondo y la acepto.
–Lista.
De camino a nuestro destino, Freen no para de repetirme que debo y no debo hacer. Lleva hablando sin parar desde hace minutos, solo la observo y asiento con la cabeza. Sin embargo, dejé de prestarle atención a sus palabras desde hace un rato.
–Sé que no me tomas atención –rueda sus ojos–. Y sé que sueno tediosa, pero es que es nuestra primera vez en público como una "pareja" –hace comillas con sus dedos–. Tienes que entender que esta gente es otra cosa, Rebecca. No tenemos permitido levantar sospechas.
–Sí, son gente rica de alto rango, mi padre y mi maadre me enviaron treinta mensajes recordándomelo.
Ok
–Okay, ya estamos llegando –Freen se ve nerviosa. Lo sé porque se ha pasado las manos por el traje en innumerables ocasiones. Hablando de su atuendo, lleva un traje de dos piezas, color negro, que se adapta a su figura haciéndola lucir muy atractiva. Por mi parte solo llevo un vestido negro con cremallera en la espalda, de tirantes y que tiene una abertura al costado dejando al descubierto la mayor parte de mi pierna. Freen creía que sería una buena idea combinar.
Nos bajamos del auto y Freen vuelve a extenderme su mano, así que la tomo. Esto es extraño.
La velada se celebra en la casa de mi suegro. Es de esa forma porque así fue como lo quise. Mencioné que no entraría a la casa de mi padre si se realizaba ahí, por lo que no les quedó de otra que hacerlo donde el Sr raul. Sarocha. El lugar es enorme, de tres pisos como de un estilo mediterráneo.
Al ingresar al sitio todo el mundo se queda en silencio.
–Freen, nos están observando –aprieto un poco su mano.
–Lo sé, solo sonríe y saluda de vez en cuando –me susurra.
Y eso hago. Llegamos hasta donde nuestros padres saludo a mis suegros y a mi cuñado que esta con su esposa
–Señora Isabelle le digo hablamos un rato con ella mientras freen esta con su hermano
–Te ves encantadora, Rebecca –me da una sonrisa mi suegra
–Muchas gracias.ire por algo de beber le digo a Isabelle freen voltea en mi dirección junto con su hermano
–¿Qué va a querer? –me pregunta el bartender cuando llegue
–Solo quiero un vaso con agua –le pido.
Oh, es cierto, no bebo alcohol. Otra razón por la que esta noche será una tortura es que ni siquiera podré emborracharme como para no recordarla.
–Está bien –el tipo me mira un poco raro, pero aun así me sirve lo que le solicité–. Aquí tiene.
–Gracias.
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Solo es un contrato
Science Fictionfreen obligada a estar con una chica que no ama rebecca una chica de 25 años casada con freen
