capítulo 16

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-Yo estoy ocupada no puedo ir de compras.

-va Bea.

-que no, y si me sigues molestando yo no voy a ir.

-¿al centro comercial?

-no a la cena.

-mira, después de la cena si quieres todos te dejamos en paz y puedes seguir con tu vida.

Sin decirle nada me pongo el casco y subo a la moto.

El centro comercial estaba lleno de gente y cada uno estaba en su mundo.

-¿bueno que te vas poner?

- unos vaqueros.

-no ni de broma, mi hermana me mata si llegas con unos vaqueros.

-pues no se... Hace mucho que no voy de compras. Y...

-bueno no digas más nada, podemos empezar mirando unas tiendas...

*****
Hace un buen rato que llevamos caminando y mirando vestidos y no encontramos nada, pero de esta vez la culpa no es sólo mía.

Lucas no sabe elegir vestidos, bueno si se puede llamar vestido lo que elige.

-Bea llevamos caminando dos horas, y no hemos encontrado nada de tu gusto, y lo peor, es que ni te molestas en probarlos.

-vale, va... Pondré más de mi parte.

-¡perfecto! mira como dijiste que quieres un vestido negro, que no sea muy.... Ya sabes, podemos mirar en la tienda gotis.

-muy bien.

Cuando entramos en la tienda tenía cada vaqueros y pantalones que me moría por ellos, pero Lucas no me dejó probar ninguno, decía que estábamos aquí por otros motivos, hemos probado 15 vestidos, pero ninguno me gusto, por lo que veo esto va para largo, porque me quedan aún por comprar los zapatos.

-Bea nos queda menos de 5 horas para la cena por favor.

-ya lo sé, por eso el vestido que me ponga ahora, si es de mi talla me lo llevó.

-¡gracias Dios!

Pregunte al servicio donde quedaba los vestuarios, cuando me he puesto el vestido me he enamorado.

Me lo saque para que Lucas no me viera con él, porque quiero que se lleve una sorpresa esta noche ¿pero qué coño digo?

Al salir del vestuario veo a Lucas hablar por teléfono y se le veía muy nervioso, y no sé por qué pero creó que habla de la apuesta, cuando se dio cuenta que le estaba mirando colgó la llamada rápidamente, sin despedir de la persona con quien hablaba.

-¿y el vestido?

-es este.

-¿y por qué no lo pones para que te diga si está bien o no?

-por qué no, ni que fueras algo mío para opinar en algo.

Pagamos el vestido y salimos de la tienda, Lucas quería comer pero no teníamos tiempo, así que está enfadado, a veces parece un niño pequeño.

Cuando llegamos en mi casa el me pidió los cascos y se fue, no sé si es cosa de mi cabeza pero Lucas estaba muy raro.

Mi móvil empezó a sonar, cuando contestó me he puesto de los nervios era la mari macho esa.

-hola

-¿Qué quieres?

-que te mueras

Mi destinoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora