10 de Enero de 1986.
1:20 AM.
La Torre Luna Llena, hogar de Gin Ga, era invisible contra el cielo nocturno durante la luna nueva, cuando el reino de sus padres se hallaba lejos.
Agustino llevaba días en su estudio, el que ocupaba todo un piso de la torre: el refugio del hechicero guardaba miles de libros y documentos entre un sinfín de tesoros extraños, mágicos y coloridos, evidencia de sus siglos de viaje conociendo el mundo y sus criaturas. Estos podían maravillar a sus visitantes, ser ignorados como basura, o ponerles los pelos de punta. La mayoría eran joyas y objetos costosos, hechizados por elfos, vampiros y otras criaturas humano-divinas, en su mayoría robados por el gato descarado... Irónicamente, eran los menos apreciados por el mismo.
Agust prefería los amuletos que le fueron obsequiados por los amables híbridos de animales, los atesoraba con especial simpatía y obtenía buena magia de ellos. Por otro lado, los "escombros" que los espíritus salvajes le habían dado, tales como ramitas, hojas, rocas y animales muertos que él mismo disecó sin despreciar su gesto, eran una fuerte fuente de magia, pues simbolizaban el vínculo que había forjado con ellos.
Un vínculo "puro", entre un alma humana y los seres naturales-divinos. En conjunto simbolizaban el equilibrio perfecto. Aún así, el hechicero atesoraba mejores muestras de aquella unidad.
Tan escasos como poderosos eran los núcleos de energía divina, coloridos orbes intangibles que guardaba celosamente en pedestales individuales, iluminaban el estudio. El hechicero los consiguió arriesgando su vida en los confines del mundo, con ayuda de los mayores espíritus salvajes con quienes consiguió trabar amistad.
Podía presumir disponer de muchos núcleos de energía divina, siendo el "Negro Boreal" y el "Bermellón iridiscente" sus más ostentosas posesiones, obtenidas en los infiernos de Niflheim y Muspellheim respectivamente.
Sí; Agustino de Dandelión dominaba el bermellón, lo poseía para uso personal pero no por ello podía apagarlo; la ciencia de la Manipulación de Almas creada por él mismo era mucho más compleja y precisa que un tonto y lógico "apago el fuego con agua".
No poseer el índigo era uno de sus grandes fallos y lo resentía constantemente. Si lo tuviera podría apagar el bermellón de Hope por sí mismo, pero aunque se esforzó en ello toda su vida, no consiguió un alma que lo ayudara... Volar a la luna fue un gran desafío, pero el humano, el hechicero lo logró. Irónicamente, descender hasta lo más hondo del océano, mucho más cercano, parecía estar negado por el orden cósmico; era imposible.
Analizando, creando y revisando hechizos. Leyendo sus libros y notas, haciendo memoria; Agust pensaba infinitamente en busca de una solución ¡Una pista que le dijera «¡¿A dónde demonios fue Jack?!»!, resoplaba incluso en sueños, tras haber caído dormido sobre un libro en el escritorio.
«Debería saberlo ¡debería sentirlo! Llevo dentro de mí un trozo de su alma ¿Por qué de pronto se siente tan lejano?».
«Prometiste darme la tranquilidad que he estado buscando, pero te fuiste sin decir nada. Decir que me siento decepcionado es poco... Otra vez ¡No estás pensando, Hope! No quiero... No quiero que estalles».
Temblaba. Hacía falta una manta sobre sus hombros, o así lo pensó Loretta cuando lo vio. Ella ordenaba paciente y silenciosa el desorden que su padre había causado en el estudio y biblioteca. Tomó una manta, estuvo a punto de cubrirlo cuando notó las manos azuladas del mayor y, alarmada, sacudió su hombro para despertarlo.
En su sueño, Agust caminaba por la nieve entre espesa niebla. Alzaba la vista constantemente tratando de ubicarse, sin más que los colores de la aurora boreal como pista... Se congelaba. La sacudida en su hombro se trasladó al sueño por un instante, haciéndole oír avalanchas amenazantes. Estaba entre montañas. Perdió el equilibrio y cayó al suelo hundiéndose en la nieve.
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New Wonderland
FantasyVante, el príncipe dragón, quiere conocer el mundo ¿Su impedimento? El Rey Índigo, su padre. Un conejo negro fue contratado para cuidar del príncipe, uno que se convierte en vampiro y bebe la sangre de su protegido por las noches ¿No era aquella la...