La mansión lucía oscura, casi todas las ventanas habían sido tapiadas o estaban cubiertas con oscuros cortinajes. Después de la huida de los Malfoy la mayoría de las cosas dentro de ella había sido robadas o destruidas, los muebles se encontraban en muy malas condiciones, de los elfos solo quedaban dos ya que los otros habían sido lo suficientemente listos para huir tras sus verdaderos amos en cuanto tuvieron la oportunidad y eran ellos quien mantenían un poco el orden de la casa.
Mortifagos entraban y salían diariamente y a todas horas, pero eran muy pocos los que vivían actualmente en la mansión y que procuraban que su amo estuviera cómodo.
Bellatrix estaba en el recibidor, esperando. En algún lugar de la mansión sonó un reloj marcando la hora, había oscurecido ya pero aún no era tan tarde. El señor tenebroso le había pedido que ella y su esposo se reunieran con él en cuanto Rodolphus llegará, pero este aún no lo había hecho, se retrasaba. La mujer comenzó a dar vueltas ansiosa frente a la puerta, hasta que sintió que el tacón de sus botas producía demaciado ruido por lo que finalmente salió.
El jardín no estaba completamente a oscuras debido a las luces mágicas entre los árboles que lo iluminaban levemente, uno de los pavorreales albinos se le acercó, tal vez buscando algo de comida ya que los elfos siempre olvidaban alimentarlos, lo ignoro pero de inmediato se le unieron unos cuantos más, con un movimiento de su varita los aventó lejos de ella, de inmediato se arrepintió, su hermana amaba a esos animales y aunque nunca lo admitiría en voz alta eran lo único que le permitían tener una conexión con ella. Se acordaba cuando de adolescentes venían constantemente a la casa, Narcissa siempre desaparecía con Lucius, pero ella y Andrómeda disfrutaban pasar el día en el jardín, a veces acompañadas de la matriarca de los Malfoy que les invitaba el té o con los amigos de Lucius a los que también abandonaban.
Fue en esa mansión donde se acercó a su ahora esposo Rodolphus y al hermano de este, Rabastan, en uno de los múltiples bailes que realizaban con regularidad. "Las hermanas Black" le encantaba que las presentaran así, fue una lastima como acabaron las otras dos, ambas traidoras a su manera, por eso era su deber mantener el nombre de su familia en alto, y de castigar a aquellos miembros de su familia que se desviaron.
Comenzó a morderse una uña mientras se asomaba tras la reja de entrada, la calle al frente estaba vacía. Estaba decidiendo si mandar un mensaje cuando por fin un hombre apareció con un chasquido, iba vestido con una larga capa de viaje y un traje que parecía militar. Su cara era severa e infundía respeto. El hombre era alto y fornido, cubría sus manos con guantes de piel, camino firmemente hacia Bellatrix, ella lo reconoció en seguida pero no era la persona a quien esperaba. Finalmente el hombre llegó ante la reja se quito el guante y bajando la manga mostró la marca tenebrosa ante la cara que se había formado en el metal, Bellatrix dió unos pasos hacia atrás para permitirle entrar.
-¿Y Rodolphus? -preguntó la mujer.
Rabastan negó con la cabeza, Bellatrix lo tomo del brazo y lo llevo hacia una de las luces para poder verlo bien, el hombre tenía la cara manchada de sangre y uno de sus pómulos empezaba a hincharse haciendo que su ojo se cerrará, la ropa parecía manchada también y estaba rota en algunos lugares.
-Nos atacaron en la costa, una jauría de hombres lobo. Perdí a Rodolphus en la refriega, no sé si alcanzo a salir. Pase sobre varios cuerpos mientras intentaba llegar al primer traslador.
-¿Quién más?
-Varios de los nuevos, Macnair y Mulciber.
Bellatrix sintió como su corazón se aceleraba al igual que su respiración, hacia años que no lloraba o se permitía verse vulnerable, soporto Azkaban y las torturas ahí. Los dementores ya no le causaban efecto. Rabastan la conocía tan bien que ahora fue el quien la jalo para llevarla hacia la oscuridad y ocultarse de cualquier curioso que pudiera estar viéndolos desde la mansión. Se internaron un poco en el jardín. La mujer no lloraba pero le seguía costando respirar.
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Lealtad
FanfictionHarry ya no quiere ser más el elegido siente que solo ha sido utilizado por Dumbledore y la Orden. Después de la muerte de Sirius busca venganza por todo el daño que le han echo y encuentra aliados donde no lo había esperado. Por primera vez Harry s...
