Noah estaba extrañamente nervioso. Apenas era el tercer día en la corte y ya no soportaba estar ahí, no soportaba ver los rostros de sus abusadores, mucho menos verlos tan confiados y orgullosos de sus acciones.
Por suerte, ese día en particular le tocaba a Noah defender su caso. Gracias a Ethan y Dimitri habían podido encontrar evidencia de los abusos del patriarca Ivanov y justo en ese momento, Alek supo cómo delatarlo frente a todos en la corte con la ayuda del omega pelinegro.
—En la prueba 27 podemos observar comprobante del pago de Vladimir Ivanov donde solicita a un omega en una habitación en donde embriagó a dicho omega y se escabulló hasta llegar al hijo de dicho omega—apuntó Alek a las imágenes de las cámaras de seguridad que describían lo que recién había dicho el abogado—Dígame, señor Harrison—habló dirigiéndose a Ethan—¿Qué pasaba en las habitaciones cuando se solicitaba a un omega?
—Los alfas podrán hacer lo que quisieran, desde charlar o tener relaciones sexuales, pero lamentablemente, Vladímir Ivanov llamaba a niños pese a solo pagar por los adultos, y si su imaginación no termina de entender a lo que me refiero, hay imágenes que muestran mejor lo que pasaba a puertas cerradas.
—Correcto—afirmó Alek mostrando la siguiente imagen en donde Ivanov se encontraba con niños pequeños, besándolos y acariciándolos—Yo me preguntaría, ¿seguiremos permitiendo que depredadores como el señor Vladimir Ivanov sigan asechando? Yo espero que no.
Tras dos fuertes martillazos la jueza cerró la sesión y Alek pudo suspirar. Había sido particularmente agobiante presentar esas asquerosas fotografías, pero esperaba que la jueza entrara en razón sobre lo que era Vladimir Ivanov.
—Creo que todo va bien—se acercó orgulloso a Noah, quien desde hace un rato llevaba moviéndose las uñas—¿Qué pasa? —preguntó preocupado.
—Demian no vino—suspiró deprimido—Estoy preocupado...
—No deberías preocuparte por eso—comentó Alek tratando de calmar a Noah, pero antes de que pudiera continuar consolándolo, Ethan se acercó a ellos.
—¿Todo bien, Noah? —preguntó antes que nada apareciendo en la escena junto con sus dos guardaespaldas. Dimitri era un hijo de puta maniático que le gustaba tener a su esposo protegido, sobre todo teniendo en cuenta en el campo de batalla en donde se encontraban.
—Demian no vino hoy—suspiró apenado poniéndose de pie sin dejar de reflejar un rostro deprimido.
—Posiblemente, se le haya atravesado una emergencia en la escuela o con sus madres—se acercó hasta lograr abrazar al otro omega—No te preocupes—acaricio el rostro de Noah.
Alek se quedó incómodo ante el acercamiento tan íntimo entre el omega rubio y el azabache, pero no le dio importancia y acompañó a ambos hasta la salida buscando la mejor ruta para no encontrarse con los Ivanov o Miller.
Ambos omegas iban caminando a la par hasta que Alek recibió una llamada de Cameron Miller. Su instinto le decía que no era algo precisamente bueno.
—¿Sí? —contestó serio sin dejar de caminar.
—Creo que es el momento de que Noah y mi mamá se conozcan—comenzó a argumentar—Ayer por la noche mi madre atacó a Demian Anderson y lo dejó mal herido, ahora mismo está en el hospital.
—¿De qué rayos estás hablando?
—De que Miller intentó matar a Demian porque sabe que va a perder el caso, es necesario que Liam se presente para poner fin a este circo y encierren a la maldita de una buena vez—explicó Cameron desde el teléfono, sin dejar de vigilar la camilla en donde se encontraba Demian.
ESTÁS LEYENDO
Fire on fire
Storie d'amoreEn una sociedad en donde ser omega es una desdicha y la única forma de sobrevivir es casarte con un alfa. Noah decidirá pasar a lo grande su libertad mientras pueda antes de contraer matrimonio, pero todo se verá complicado cuando conozca a Demian...
