— P-perdón, yo no veo nada— Se giró rápidamente, avergonzado. Yo me cubrí el trasero como pude con la camisa oversize que llevaba puesta, sintiendo cómo el calor subía por mi cuello hasta mis mejillas. La borrachera me hacía sentir extrañamente desinhibida, temeraria— ¿Puedes salir de allí por tu cuenta?
— No— Mentí, claro que podía, solo era una cortadura pequeña, pero me pareció graciosísima su reacción. Quizás era el alcohol hablando, o quizás era la desesperación por retenerlo un minuto más— ¿Puedes buscar el recogedor?— Khan asintió— Está de este lado—dije, sintiéndome extrañamente sensual a pesar del desastre. Khan miraba a todos lados, menos a mí y tuve que reprimir una risa escandalosa— ¿Te apuras? ¡Estoy sangrando!
— Lo siento, voy—dijo, con voz ronca.
— ¿Nunca has visto una mujer o por qué tanto escándalo?—le burlé, necesitando romper la tensión con humor, aunque por dentro mi corazón latía desbocado.
— Kajol— dijo sarcástico, mientras barría por los costados, evitando a toda costa rozarme—. ¿Eso es tu sangre?
— ¿Eh?— Miré el suelo, y efectivamente, estaba un charco de sangre, no tan grande pero sí lo suficiente como para alarmar a cualquiera— ¡Dios! ¡Ayúdame a subirme!— Me ayudó sosteniéndome por la cintura para sentarme en la encimera de la cocina, y entonces revisé mi pie, tenía dos cortadas del tamaño de mi pulgar— Es superficial, creo—dije, tratando de sonar tranquila mientras el aroma de Shahrukh me envolvía.
Khan terminó de barrer y se acercó tomando mi tobillo en sus manos, y ahora era yo quien estaba sonrojada, las 7 copas de vino que me tomé se bajaron de repente— ¿El botiquín sigue en el baño?
— Sí— Dije en voz baja.
No paso mucho cuando volvió con vendas, agua oxigenada y algodones. Suspiré cuando sentí las gotas de agua oxigenada caer en mi piel, ardiendo levemente. — ¿Está fría?— Asentí— Menos mal estaba aquí, pudiste lastimarte peor, ya ves por qué digo que debes beber con moderación.
—Creo que sigo mareada —dije, ruborizada, ante la intensidad de su mirada—. Gracias por quedarte.
— Uhm...— Dijo terminando de vendarme. Subió lentamente y sentí su respiración en mis piernas. Agradecí haberme puesto crema humectante antes de salir, podía sentir el aroma de la crema y el perfume de Shahrukh mezclarse con el olor a vino que desprendía de su ropa—. ¿Mejor?— Negué, sintiendo cómo el deseo me nublaba el juicio. Estiré mis manos, atrayendo su rostro hacia el mío, ignorando todas las alarmas de mi cerebro.— ¿No? ¿Es el dol...— Estiré mis manos atrayendo su rostro hacia el mío— Kajol... ¿Qué haces?
— Lo que haré me convierte en una mujerzuela, pero no me interesa... Te necesito— Lo último que recuerdo fue el rostro de Shahrukh cambiado, sus ojos más oscuros y su mirada profunda me perforaron la razón, apretó la mandíbula y yo hice un rostro suplicante, quería sentirme mujer, deseada, sensual, como hace mucho no me sentía— Hazme el amor...— Pedí susurrando con la voz más sexy que pude soltar y mis manos fueron directamente a su camisa— No me dejarás así ¿Verdad?
Lo último que recuerdo fue el rostro de Shahrukh cambiado, sus ojos más oscuros y su mirada profunda me perforaron la razón. Apretó la mandíbula y yo hice un rostro suplicante. Quería sentirme mujer, deseada, sensual, como hace mucho no me sentía. —Hazme el amor... —pedí susurrando con la voz más sexy que pude soltar, y mis manos fueron directamente a su camisa—. No me dejarás así ¿Verdad?
Y Shahrukh, que parecía haber recibido mi mensaje de auxilio, buscó mi rostro acariciando mis mejillas y me besó bruscamente. Sentí la chispa que la picardía del sexo te hace sentir, la sensación de sentir que eres hermosa, plena y mujer.
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El peso del silencio
FanfictionEn la vibrante ciudad de Mumbai, Kajol y Shahrukhcomparten un lazo que ha resistido las pruebas del tiempo y las complicaciones de la vida. Mejores amigos desde la adolescencia, su amistad evolucionó silenciosamente hacia un amor secreto que se ha m...
