«¿Y si tu destino ya está escrito, pero tienes la oportunidad de reescribirlo a través del amor?»
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Emma Honley ha visto su vida últimamente desmoronarse y todo empeora tras la muerte de su abuelo, la única persona q...
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Ante la angustia que sentía, hice algo impulsivo: pregunté si realmente había muerto en este tiempo, quería asegurarme de que realmente estaba muerta en este tiempo y cómo.
Sentí un nudo en el pecho cuando la chica confirmó que sí, que supuestamente había muerto. ¿Cómo era posible? ¿Junio, hace treinta años? Si apenas era junio ahora y acabo de viajar en el tiempo. ¿Será que mi yo del futuro también viajó y… se quitó la vida? ¿O tal vez estoy aquí antes de que eso pase?
No tenía ni idea. Pero si en verdad mi yo futuro logró regresar, eso al menos me daba una pequeña esperanza. Tal vez yo también podría encontrar la forma de volver.
Y entre tantas dudas, se me ocurrió que esta chica podía ser alguien importante. Quizá ella tenía algo que ver con mi regreso, o al menos podía ayudarme a descubrir cómo lograrlo. Así que decidí confiar en ella y contarle todo, aunque sonara como una completa locura. Tal vez, si decía mi verdad en voz alta, ya no me sentiría tan sola ni tan perdida.
Para mi sorpresa, no me rechazó. Me ofreció llevarme con su familia para ayudarme, aunque yo no podía evitar sentir miedo. Si su hermana me había reconocido… ¿qué pasaría si el resto también lo hacía?
—Gracias por tu ayuda… ¿cómo dijiste que te llamabas? —pregunté, con un tono más sincero que nunca, mientras subía al auto.
—Riley. Pero ya basta de rodeos… ¿cuál es tu nombre real?
Me acerqué un poco para que no nos escucharan.
—Emma Honley… de verdad —le susurré.
Ella me miró con frialdad, rodando los ojos.
—Está bien, Hon —respondió, aunque se le notaba el desdén en la voz—. Mañana te ayudo a encontrar a tu familia, ¿te parece?
Asentí, aunque la incertidumbre me carcomía por dentro. ¿Dónde estarían?
Durante el camino, noté que su papá me observaba por el retrovisor. No dejaba de mirarme, como si hubiera algo en mí que le resultara demasiado familiar.