15. Comportamientos extraños.

25 2 0
                                        

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

—¿Del uno al diez, qué tan probable es que yo regrese a mi tiempo? —pregunté, girando hacia Riley con ambas cejas alzadas

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


—¿Del uno al diez, qué tan probable es que yo regrese a mi tiempo? —pregunté, girando hacia Riley con ambas cejas alzadas.

Ella se quedó pensativa, acariciándose la barbilla con los dedos y frunciendo el ceño.

Hace apenas unos días me reencontré con mi abuelo… y ya han pasado semanas desde que llegué a este año. Todavía no entiendo bien la advertencia que me dejó ni qué se supone que tengo que hacer para volver a casa.

—Probablemente un cinco —dijo al fin.

Fruncí el ceño.

—¿Solo un cinco?

—Es la mitad de diez. O sea, tienes un cincuenta por ciento de probabilidades de volver... pero también podrías quedarte aquí para siempre.

La palabra “siempre” me atravesó como un escalofrío. Me congelé.

Ella tenía razón. Podía regresar... o no. Y ese “o no” me empezó a pesar en el pecho.

Es irónico. Odiaba mi vida. Incluso llegué a pensar en desaparecer. Y ahora… ahora estoy deseando volver a ella. ¿O no? Ni siquiera sé lo que realmente quiero.

Quiero regresar a mi línea de tiempo, pero también sé que era un desastre. Si no regreso, ¿realmente importará? Se supone que pertenezco allá… según la lógica. Pero ¿qué haría aquí? Todos creen que estoy muerta. Si me ven, pensarán que están alucinando. No tengo nada aquí… pero allá tampoco.

—¡Ey, tonta! —Riley me sacó de golpe de mis pensamientos—. ¿Por qué estás viendo la pared como si te hubiera poseído un fantasma?

—¿Ah? —parpadeé.

—¿Sigues dándole vueltas a lo mismo?

—Exacto. No puedo dejar de pensar en mi vida. Quiero volver… pero también no quiero.

—¿Por qué no?

Suspiré, bajando la cabeza.

—Porque mi vida allá era un desastre… pero aquí tampoco es mejor. Allá no tenía sentido. Y aquí parezco una loca.

CronoamorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora