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ACT 01 / DEATH TWELVE that would be enough
—Escuchen, Arisu está en una de las habitaciones de este pasillo —señaló Kinoko, mientras todos les prestaban atención—. Es un pasillo viejo. Estas eran las habitaciones de los primeros miembros de La Playa. No sé exactamente cuál es la habitación. Sólo sé que está cerrada con llave —siguió, para después quedarse callada.
—¿Cómo sabremos dónde está? —preguntó Tatta.
—Tendremos que esperar a que haga algún tipo de ruido para descubrir dónde está. —Se encogió de hombros, sin haber otro tipo de opción.
Usagi, sin querer darse por vencida, empezó a pasar por cada puerta, poniendo su oído en la madera de cada una, buscando algún tipo de ruido con el que pueda descubrir a Arisu.
—Está aquí —anunció después de pasar por varias puertas. Kinoko asintió con la cabeza, sintiendo una preocupación menos sobre sus hombros—. ¡Arisu!
—Corran —ordenó Kinoko, apenas escuchó a algunos militares acercándose. Pero ella no corrió, y sólo se quedó ahí.
—¡Kinoko! —exclamó Tatta, extendiendo su mano para alcanzarla.
—Estaré bien.
Usagi entró a la habitación que quedaba a un lado de la de Arisu, y Tatta junto a Asahi fueron por otro camino. Cuando el par de militares la vieron, detuvieron su caminata posándose frente a ella.
—¿Qué haces? Tenemos que matarlos, así lo pidió Aguni —mencionó uno, sin saber que ella ya no formaba parte de los militares.
—No quiero.
—¿No?
Ambos se miraron, dudando en qué hacer.
—¿Tenemos que matarla? —se preguntó el otro en un susurro.
—No lo sé. Es la líder de los militares después de todo.
—Pero sólo seguimos órdenes de Aguni, no de ella.
—Cierto.
Ambos volvieron a mirar a Kinoko, y se acercaron lentamente a ella.
—Deténganse —ordenó, pero ninguno le hizo caso—. ¡Paren, idiotas!
Aún así, no le hicieron nada a ella, y sólo la pasaron de largo, empujándola en el proceso y haciéndola caer al suelo.
—Ella no nos sirve, sólo está viva por ser amiga de Aguni —susurró uno de los chicos.