Sinopsis
¿Qué pasa si conoces a una chica atormentada por pesadillas y un pasado que le impide distinguir la realidad del sueño? Atrapada en sus problemas, las consecuencias de su dolor la han vuelto impredecible y distante, mostrándose fría por fu...
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Narra Lucí
— El hospital de tu pesadilla, es un sitio al que hayas ido?
El doctor Harris se encuentra frente a mi, hace 15 minutos llegué a su consultorio, necesitaba desahogarme, la consulta se sale del horario estimado pero he logrado que me atiendan.
Me he saltado la primera clase, con tal de llegar hasta acá.
— No lo he visitado, al menos no que yo recuerde.
— Cuando te encontrabas en la habitación, ¿Cómo te sentías? Lograrías identificar los olores que percibiste?
No lo pienso mucho, ya que son sensaciones que sigo teniendo presente.
— Inquieta, me sentía muy intranquila, era como... Si mi cuerpo supiera de algo que mi mente no, he intentará alertarme, era una sensación muy abrumadora.
Cierro los ojos intentando recordar que olores percibí, pero mi mente trae a mi memoria los pasillos del hospital, cada puerta con un número arriba y como cada una de ellas desprendían una densa oscuridad a su alrededor pese a estar cerradas, y su habitación, estaba en un pasillo solitario, su puerta era de un color caoba muy oscuro y resaltaba entre el resto.
— Antisépticos, puedo recordar que olía a todo ese tipo de químicos.
Los ojos del Doctor me estructuran de manera detallada, mientras anota algo muy rápido en la libreta.
— Parece que hay temas de perdida, miedo y descontrol en tu sueño, ¿Has lidiado con situaciones en tu vida que puedan estar relacionadas con estos sentimientos?
— Creo que sí, no estoy tan segura, pero supongo que sí.
— Trabajaremos en eso.
— ¿Cómo lo haremos?
— Lucí debido a que tú pesadilla está relacionada a una experiencia real de perdida o trauma, es posible que estés experimentando un síndrome de TEPT (Trastorno de estrés postraumático)
— ¿Y eso es malo, Doctor?
— Señorita Lucí, tener TEPT no es un símbolo de debilidad, por si es lo que está pesando. El trastorno es una respuesta a experiencias muy difíciles, pero el trastorno en sí no define tu valor, ni tu persona. Sin embargo, el TEPT puede ser muy difícil de manejar y puede afectar varios aspectos de tu vidas, como las relaciones, tus estudios y tu salud emocional.
— ¿Y cómo me ayudará? No quiero seguir así, yo... Yo enserio quiero salir de este agujero, quiero sanar, cueste lo cueste.
— Esa es la actitud. Lo que te está pasando es un desafío que puedes superar con él tiempo y con los recursos correctos. Es por eso que empezaremos con tratamientos psicológicos que se dividirán en cuatro partes.