𝟷𝟿.

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Este capítulo contiene contenido sexual explícito. Si este no es de tu agrado, habrá un símbolo que indica dónde inicia y dónde termina.
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—Entonces... ¿Chan hyung te invitó a comer?—preguntó cauteloso Jeongin mientras miraba una prenda de ropa con ojos vacíos.

—¡Sí!—chilló emocionado Seungmin—¡Ayúdame, Innie! ¡Yo no sé de ropa!—rogó.

Por su cabeza solo pasaba un '¿Le gustaré?' o un 'Debo ponerme guapo para él', claro que, gracias a eso, ni siquiera notó la traicionera gota de agua que salía del ojo de su menor.

—Claro, hyung—susurró Yang.

Comenzó a ver la ropa, eligiendo un vestuario bien. No quería que su mayor se viera como un payaso. Pese a sus sentimientos, el haría lo posible porque su hermano fuera feliz, aún si era con otro.

Claro que le tomó por sorpresa que fuera gay, pero, más que eso, lo vió como una oportunidad. Ahora, Kim Seungmin debía ser el hombre más hermoso del pueblo para deslumbrar a Chan.

—Este—dijo al fin. Kim lo miró encantado, le agradeció y comenzó a sacarse la camisa para cambiarse.

Siempre habían tenido la confianza de cambiarse de ropa frente al otro, pero, esta vez, a Jeongin le dió una vergüenza tremenda.

—Saldré ahora—avisó, girándose y, casi, corriendo a la puerta.

—Cla...—más tardó en hablar, cuando el chico ya estaba afuera—...ro.

Christopher llegó a su casa y Jeongin los despidió a ambos con una sonrisa, viendo cómo se alejaban del porche con los brazos entrelazados, pero, una vez que Chan se acercó para coquetear con Seungmin, cerró la puerta de golpe y soltó las lágrimas retenidas.

¿Por qué su hyung lo elegiría a él? ¿Qué tenía Chan que él no? Por supuesto, él tenía muchas carencias, mientras que Chris tenía todo resuelto.

Lloró un poco más y, cuando la señora Kim regresó, saltó por la ventana de la habitación y corrió lejos de ahí. Tenía tantos recuerdos y situaciones hermosas en ese lugar, que era su segunda casa.

Corrió. Intentaba deshacerse de esas traicioneras memorias mientras las lágrimas se secaban de golpe en su rostro.

Corrió. Solo quería alejarse de ese lugar.

Corrió. No sabía en qué dirección, pero estaba seguro de que a su casa no quería ir.

Corrió. Sólo corrió.

De pronto, algo hizo clic en su cabeza. Sus pies lo guiaron a la única persona que podría calmarlo en ese momento.

«Hyunjin», pensó.

Al llegar, se apoyó sobre sus rodillas e intentó respirar un poco, pero la ansiedad lo carcomía. Sabía que no importaba nada, los padres de Hwang nunca estaban y eso era una ventaja. No tendría que molestar a nadie. Tocó el timbre de la inmensa casa y, nada más hacerlo, el de mechas largas abrió la puerta.

Se abalanzó hacia él, besando sus labios y agarrándolo desprevenido. Devoraba su boca como si de la única porción de comida en el mundo se tratara. El más alto intentaba reprimir los pequeños jadeos en la boca del contrario. No iba a negar que le estaba gustando, pero, primero, debía saber el porqué de la reacción de su amigo.

Y la de Jeongin, claro.

Lo separó a duras penas para preguntar, pero al ver al chico con los labios rojos y las pupilas dilatadas, mandó a la mierda todo.

Lo jaló aún más cerca de él, cerró la puerta y lo acorraló en esta. Dejó un pico en sus labios y bajó a su cuello, impaciente. Yang soltaba sonoros jadeos y uno que otro gemido. Su mente solo pensaba en tener a ese chico sobre él esa noche y olvidarse por completo del patético Bang con su brazo entrelazado al de su querido hyung.

De pronto, sintió la 'cosita' de Hyunjin sobre la suya. Era dura y, por supuesto, se notaba que no era digna de diminutivos. Escuchó un gemido ronco proveniente del hombre frente a él y pensó que era su oportunidad.

Le sacó la camisa casi de un tirón y atacó sus pezones. Yang quería escuchar un poco más del sonido majestuoso que emanaba del mayor. Él también se quitó la camisa y continuó su labor.

Hyunjin separó al chico de su pecho y le dió la vuelta. Le restregó su pene en el trasero mientras su dedo danzaba por su espalda descubierta y escuchó un leve gemido.

Música para sus oídos.

Pasó sus manos por delante del más chico, pegándose y restregándose más a su cuerpo. Le quitó lentamente el cinturón y bajó sus pantalones. Hizo lo mismo con su ropa interior y pasó su mano por todo el falo del más pequeño.

No aguantó más. Se bajó su ropa interior completo y comenzó a moverse de adelante a atrás, simulando embestidas.

Ambos soltaban sonidos que llenaban todo el lugar; ambos disfrutando del momento. Una de las manos del pelilargo soltó el pene de Yang para meter un dedo por el agujero del chico. Él menor soltó un gemido, arqueando la espalda y moviéndose para que entrara más.

Hyunjin comenzó a penetrarlo con su mano metiendo el segundo y el tercer dedo, mientras que, con su otra mano, acariciaba suavemente el falo del mismo.

Jeongin era un manojo de gemidos, jadeos y exitacion. No pudo más. Se corrió en las manos del mayor soltando un largo y lujurioso gemido, pero no había terminado para ninguno. Hyunjin le pidió esperar mientras iba por un condón.

Fue, en ese momento, que Yang se dió cuenta de lo que estaba haciendo. Estaba teniendo sexo con un amigo por despecho. Estaba mal. Completamente mal. Pensó en salir corriendo, pero no podía dejar a Hyunjin de esa manera, así que esperó hasta que regresara mientras se ponía la ropa nuevamente.

El dueño de la casa apareció por el pasillo con el condón ya puesto. Observó al más bajo con su ropa puesta y rápidamente fue a ponerse los pantalones.

Hwang fue a sentarse junto a Jeongin, pues supuso que querría tener una plática sobre sexo.

Oh, que equivocado estaba.

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972 palabras.

Este capítulo lo separé en dos partes. Espero les esté gustando la historia.

La recomendación de hoy es Me soltaste de Jesse & Joy.

𝗦𝗧𝗥𝗔𝗬 𝗛𝗘𝗥𝗢𝗘𝗦 ⸻𝙰 𝚂𝙺𝚉 𝚊𝚗𝚍 𝚇𝙷 𝙲𝚛𝚘𝚜𝚜𝚘𝚟𝚎𝚛Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora