23. Juramento de Venganza

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En otro lugar:

Una pareja se estaba dirigiendo a su mansión, junto a su gente, pues habían terminado de cerrar un negocio con unos socios que tienen. En su camino a casa, ambos hablando de algunos temas, entre ellos se encontraba en como acabar con los Rubio Ruíz, en especial con Ava, su peor enemiga, y a quién más odiaban en este mundo. 

XX: – Que lástima que Ava no haya muerto cuando fue embestida por el toro. – Dice con frustración.

XX1: – Ya habrá otro momento para acabar con ella. – Responde con ánimo. – pero que ella muere es porque así va a ser. – con odio.

XX: – Y ya después muerta. – La mira con una sonrisa por su ánimo. – la plaza y su amapola serán nuestras – seguía sonriendo.

XX1: – Como siempre debió de ser. – Estando de acuerdo.

XX: – Hablando de otra cosa. – La mira. – ¿Qué va a ser de nuestra hija Emilia? – pregunta con intriga. 

XX1: – Esa ingrata ya se hizo igualita a Ava. – Responde con molestia. – Emilia también se hizo igual de arrogante y creída al igual que la odiosa de su "hermana." –

Si se vuelve un estorbo, aunque sea nuestra hija............ la vamos a tener que eliminar de la faz de la tierra. – dice despiadadamente.

XX: – iba a responder, pero alguien lo interrumpió. 

Jefe de seguridad: – Perdón que los interrumpa patrones. – Dice mientras que conducía la camioneta. – pero ya llegamos a la mansión, pero nada se ve bien – serio.

XX: – Detén la camioneta. – ordena.

Después que la camioneta fuera detenida, la pareja se bajó del vehículo junto con su jefe de seguridad. Lo que encontraron no les agradó en lo absoluto. Lo primero que miraron fue el millón de cadáveres de quiénes cuidaban la mansión y las bodegas donde tenían su mercancía, la cual descubren que había desaparecido, ajenos que esto fue obra del despiadado Rey de la Mafia como venganza por lo del accidente de Ava. 

XX: – ¡¿Quién pudo haber matado a nuestros hombres y robado nuestra mercancía?! – Dice con enojo.

XX1: – No lo sé. – Molesta. – pero prometo que, si la perra de Ava tuvo que ver en esto, lo va a pagar con su vida. – dice con odio.

XX: – Por supuesto que lo va a pagar. – La mira. – lástima que ya no tenemos a su hermana gemela para vengarnos por medio de ella. – dice frustrado.

XX1: – Ya veremos como vengarnos de esa perra. – Dice con odio. – ahora entrenemos y ver que todo esté bien. – seria.

XX: – Asiente con la cabeza y ambos entran a la mansión. – 

Al entrar a la mansión, ambos se encontraron con más cadáveres de su gente de seguridad. Cada uno tomó su propio rumbo para revisar cada lado de la mansión.

El señor de la mansión empezó a revisar la sala, cuya alfombra estaba cubierta de sangre, también verificó el pasillo. Sin embargo, cuando iba a dirigirse hacia el despacho, sus pies chocaron levemente con un cadáver, pero este no era un cadáver cualquiera...............

XX: – ¡¡Daniel! – Dice gritando al ver el cuerpo sin vida de Daniel, el cual estaba todo baleado. 

Jefe de seguridad: – Lo lamento mi señor. – Dice acercándose a él.

XX: – Daniel era mi orgullo. – Murmura mientras que abrazaba el cadáver. – Él era el más fuerte de todos mis hijos, su madre y yo le íbamos a dejar el cargo de este negocio después que faltáramos. – solloza.

Los Descendientes de la MafiaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora