14. Nueva Asociación

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En otro lugar:

Natalia se había terminado de arreglar, se salió de su habitación, camina por el pasillo y empieza a bajar las escaleras, encontrándose con ese joven en la primera planta, quién inevitablemente le sonrió, pues había quedado impresionado con su belleza. 

Natalia: – Perdón por tardarme. – Apenada.

XX: – La tardanza valió la pena. – Sonríe. – te ves hermosa. – le extiende su mano para ayudarla a bajar.

Natalia: – Gracias. – Lo mira tímida y le toma la mano. 

Después que Natalia bajará de las escaleras, ambos salieron del castillo, dónde una camioneta ya los esperaba.

XX: – Yo conduciré. – Mira al chofer.

Chofer: – De acuerdo alteza. – Lo mira y pone su mano sobre su pecho. – entonces yo me encargo de la gente de seguridad. –

XX: – De acuerdo. – Lo mira.

Chofer: – Con permiso. – Se retira.

XX: – ¿Dónde te quieres ir mi hermosa princesa? – La mira.

Natalia: – Me gustaría irme detrás de ti. – Lo mira tímida. 

XX: – Está bien. – La mira.

 Después de haberle abierto y ayudado a Natalia a subirse a la camioneta, el misterioso Rey de la Mafia se subió a su propio vehículo, el cual enciende después de haber cerrado su puerta y haberse puesto su cinturón de seguridad.

XX: – ¿Quieres decirme algo? – La mira por el retrovisor.

Natalia: – ¿Los socios a quiénes vamos a ver saben de mi familia? – Quiso saber. 

 XX: – Si saben de ellos, pero nunca se les ha cruzado la idea de negociar con tu familia. – Le explica.

XX: – Además, a tu hermana le gusta negociar con las personas con quiénes los Guerrero quieren hacer negocios con la intención de fastidiarlos como merecido se lo tienen. – Dice con una sonrisa.

Natalia: – Se queda callada. –

XX: – Princesa, mira este hermoso paisaje que está frente a nosotros. – Le pide. 

Natalia: – Mira el paisaje. – Está hermoso. – Dice con una sonrisa.

XX: – Ya casi llegamos. – La mira por el retrovisor.

Natalia: – Está bien. – Lo mira.

Después de 10 minutos más, llegaron a su destino.

XX: - Llegamos. – Dice apagando la camioneta después de haberse aparcado enfrente de la mansión.

Natalia: – Que hermosa casa. – Dice sorprendida al ver la mansión por la ventana. 

XX: – Se quita el cinturón de seguridad, abre su puerta, se baja, cierra la puerta del chofer, abre la puerta de Natalia y la ayuda a bajar.

Natalia: – Gracias. – Lo mira.

XX: – Cierra la puerta y le pone la alarma a la camioneta. 

Ambos caminaron sobre el porche de la mansión hasta llegar hasta la puerta principal. Después que este misterioso joven sonará el timbre, fueron recibidos por el jefe de seguridad de la familia a quién venían a visitar.

Jefe de seguridad: – Alteza, mis patrones los está esperando. – Mira al rey y a Natalia en lo que se hace a un lado para que entren a la mansión. –

Los Descendientes de la MafiaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora