Extra: Come Back to Me

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Disclaimer: Capítulo canon dentro de la historia.

Para formar —o romper— un hábito, se dice que a un individuo le toma toma veintiún días, lo que podemos traducir a quinientas cuatro horas

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Para formar —o romper— un hábito, se dice que a un individuo le toma toma veintiún días, lo que podemos traducir a quinientas cuatro horas. 

Habían pasado ciento ochenta y ocho días. Cuatro mil quinientas doce horas. Tuvo aproximadamente ocho punto nueve ocasiones para desadaptarse a lo que conocía como su vida cotidiana o en todo caso, adaptarse a su nueva concurrencia.

Lo había logrado.

Llevaba cerca de diez años haciendo lo mismo. Tres mil seiscientos cincuenta días. Ochenta y seis mil setecientas horas de su vida invertidas creando una rutina que, si, tenía variación, pero a final de cuentas, tenía el mismo fin: ser un idol.

¿Qué comparación podría existir entre los ciento ochenta y ocho días que tenía en el servicio militar con los tres mil seiscientos cincuenta días que había pasado siendo un cantante?

Ciertamente no había alguna. Pero es más fácil agarrarnos de lo que más nos disgusta que de lo que más nos gusta. En otras palabras, es más fácil tomar en cuenta lo negativo que lo positivo, porque así somos todos los humanos, preferimos enfocarnos en las amenazas que en las defensas. 

Abrazar a SeokJin después de mucho tiempo le hizo sentir muchas cosas. Alivio, tristeza, felicidad, consuelo, pesar... Era, después de todo, una mezcolanza bastante agridulce. Lo abrazó de manera breve, dándole algunas palmadas en la espalda y luego se volvió a su lugar, esperando a que les dieran indicaciones para salir. Y así, después de cerca de treinta y cinco minutos, se encontraban montados en las camionetas que los dirigirían al complejo que alguna vez compartieron como banda, el que llevaba ya muchísimo tiempo deshabitado. Una hora y media más tarde, ya estaban descendiendo de ellas. 

El alcohol había quedado vetado por obvias razones. Pero definitivamente celebraron en grande la baja de SeokJin del servicio militar. Se dieron un festín con diversas comidas, y platicaron hasta bien entrada la noche, poniéndose al tanto de las vidas que llevaban por separado. 

En realidad, no supo cómo demonios aguantó hasta ese preciso momento, pero en cuanto sus pies pisaron la alfombra de la que alguna vez fue su habitación en ese complejo habitacional en el que vivió con todos sus compañeros de banda, se volvió para...

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En realidad, no supo cómo demonios aguantó hasta ese preciso momento, pero en cuanto sus pies pisaron la alfombra de la que alguna vez fue su habitación en ese complejo habitacional en el que vivió con todos sus compañeros de banda, se volvió para lanzarse hacia su hyung, el que había entrado acompañándolo. 

Jungkookie | kookminHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora