-POV Rubén-
Me desperté con el primer rayo de sol filtrándose por las cortinas. Hoy era el día. Después de semanas de planificación y anticipación, finalmente había llegado el momento de encontrar el vestido perfecto para Tn___. Me estiré en la cama, sintiendo una mezcla de emoción y responsabilidad. Quería que todo fuera perfecto para ella, que cada detalle estuviera cuidado, y que al final de la noche, se sintiera como una reina.
Tras una ducha rápida y un desayuno ligero, salimos del hotel. Las calles de la ciudad comenzaban a llenarse de vida, con gente apresurándose a sus trabajos y cafés abriendo sus puertas. Caminábamos con determinación, mi destino claro en mi mente después de varios días de buscar recomendaciones por internet: la boutique más exclusiva del centro.
La boutique "Elegancia Eterna" estaba situada en una esquina prominente, su fachada de cristal permitiendo ver los maniquíes vestidos con las últimas creaciones de los diseñadores más prestigiosos. Miré a mi derecha y vi cómo Tn___ miraba asombrada el lugar que le había mencionado para buscar su vestido. Al entrar, el sonido de una campanilla anunció nuestra llegada. El interior era un mar de colores y texturas, con vestidos colgados en perchas doradas y luces suaves iluminando cada rincón.
—Buenos días, señor. ¿En qué puedo ayudarle? —preguntó una vendedora elegantemente vestida, con una sonrisa amable en el rostro.
Le sonreí de vuelta y dejé que Tn___ entrara primero. —Estamos buscando un vestido para un evento muy especial —respondí, tratando de transmitir la importancia de la ocasión—. Es para ella. —Coloqué mi brazo alrededor de los hombros de Tn___, sintiendo la tensión en sus hombros.
La vendedora asintió comprensivamente y nos guió por la tienda. —Tenemos una gran variedad de estilos y colores. ¿Tiene algo en mente, señorita?
—Bueno... no tengo nada en mente. Que sea algo económico, me imagino —respondió incómoda.
—Oye, Tn___, no crees que deberías lucir un vestido hermoso ya que será un día especial para ti? No sabremos cuándo será la próxima oportunidad —dije, asomándome por su hombro para animarla.
—Tiene mucha razón, señor. Debería lucir lo más bella posible —nos sonrió la vendedora—. ¿Qué tal si empezamos por este vestido primero? —Nos señaló un vestido rojo.
La vendedora tomó varios vestidos más y nos guió hasta el probador. Uno por uno, Tn___ se los probó y cada uno le quedaba hermoso. Sin embargo, en ninguno de ellos noté la felicidad en su rostro, como si ninguno fuera el indicado para ella. Después de unas horas, decidimos tomar un descanso.
—¿Oye, estás bien? —le pregunté a Tn___ al salir del probador, entregándole los vestidos a la vendedora.
—Sí, estoy bien —respondió, sentándose a mi lado—. Es que esto de los vestidos no es lo mío. No sé cuándo fue la última vez que usé uno —se pasó las manos por el rostro, quitándose el pelo de la cara.
—¿Qué tal si esta vez decido yo? Vi algunos vestidos que me gustaron. Si ninguno te agrada, después puedes escoger tú. Mientras tanto, quédate aquí y descansa un poco. No me tardaré, ¿ok? —Me levanté del pequeño mueble y comencé a buscar entre la variedad de vestidos en la tienda. Escogí varios de diferentes colores y estilos, casi el doble de los que le había ofrecido la vendedora. Luego de unos minutos, noté a Tn___ parada frente a un maniquí que llevaba un vestido negro ajustado. Era un diseño fuera de los hombros, sofisticado, con una combinación de material opaco y detalles translúcidos que caían en forma de capas desde los brazos, añadiendo un toque dramático.
—Disculpe, ¿podría darme ese traje para que la chica se lo pueda probar? —dije, señalando el vestido.
La vendedora sonrió y caminó hacia el maniquí, sacando el vestido con delicadeza. Los trajes que había seleccionado los volví a colocar en su respectivo lugar. Luego me dirigí nuevamente al pequeño mueble donde había dejado a Tn___, pero ella no estaba.
—¿Estás en el probador? —pregunté.
—Sí.
—Ok. Estaré aquí sentado esperándote. —Mientras esperaba en un cómodo sillón de terciopelo, mi mente viajó al pasado, a la primera vez que la vi.
Flashback
Caminaba por las calles de Madrid hacia el parque de patinaje, escuchando música de Linkin Park. Al llegar, estaba vacío. No podía creer que un día como hoy, que se suponía debía estar lleno, estuviera vacío. Di un paso más y vi a una chica sentada en el suelo junto a su patineta.
—¿¡DjBlue!? —Me quité los auriculares y la chica me miró rápidamente. Con su rostro de porcelana, sus ojos casi negros como la noche y sus labios carnosos, supe que era ella—. ¡DjBlue! —Dejé caer mi patineta y me dirigí hacia ella.
Fin del Flashback
La voz de Tn___ me sacó de mis pensamientos. —Rubén, ¿qué piensas de este? —preguntó, saliendo del vestidor con el vestido negro que abrazaba sus curvas de manera perfecta. Me quedé sin palabras por un momento, admirando cómo el color hacía resaltar sus ojos y su piel.
—Estás... increíble —dije finalmente, sintiendo el calor en mis mejillas. Tn___ sonrió, su propio rubor tiñendo sus mejillas de un suave rosa.
—Gracias —murmuró ella, mirando hacia abajo con timidez. Me levanté y me acerqué, tomando su mano con suavidad.
—Disculpe —llamé la atención de la vendedora—. ¿Podría decirme el costo del vestido? Estoy interesado —dije con emoción.
—Sí, el vestido cuesta 3,000 dólares —respondió la vendedora, y la sonrisa de Tn___ se desvaneció por completo.
—Gracias, pero creo que seguiremos buscando —dijo Tn___ con decepción, cayendo en cuenta de su preocupación.
—Quiero que te sientas como la estrella que eres —dije sin pensarlo, acercándome más a ella, mis ojos llenos de admiración sincera—. Este vestido es perfecto, te lo compraré.
—Rubén, no es necesario.
—Tranquila, quiero que estés feliz y te sientas bella —le sonreí, viendo cómo una pequeña sonrisa volvía a su rostro—. Este es el indicado —dije con certeza a la vendedora, observando cómo Tn___ giraba frente al espejo, su sonrisa radiante.
—Gracias, Rubén. Significa mucho para mí que estés aquí.
Sonreí, sintiendo una calidez en mi pecho. —Siempre estaré aquí para ti, Tn___ —dije con suavidad—. Siempre.
Con el vestido elegido y las sonrisas en nuestros rostros, salimos de la boutique, listos para enfrentar la alfombra roja. Mientras caminábamos juntos por las calles de la ciudad, no podía dejar de pensar en lo afortunado que era de tener a Tn___ a mi lado, y cómo cada momento con ella era un tesoro que atesoraría para siempre.
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Doble vida-Rubius y tú-(Fanfic)
Fanfiction¿Te gusta la musica electrónica? Ándale yo sé que si te gusta, es difícil de negar algo tan divertido de escuchar o bailar. Aunque a eso no vino yo sino a contar el problema de esta chica que está presente en la historia... Ella es DjBlue una chica...
