**Devon**
El agua de la piscina brillaba bajo el sol mientras jugaba al voleibol con Estela y Marisel, dos morenas de curvas generosas que acababa de conocer. La pelota salió disparada hacia afuera, seguida de un gemido de dolor. Al girarme, la vi.
Llevaba un vestido blanco corto que dejaba entrever el bikini debajo, aunque no lo suficiente para distinguirlo por completo. Estaba sentada junto a Clara, frotándose la cabeza donde la pelota la había golpeado. Se levantó para regañar a Estela, y en ese momento, no pude evitar maldecir mentalmente lo sexy que se veía.
Zein y yo intentamos seguir jugando, pero él se quedó petrificado al ver a un camarero masajeando la espalda de Clara. Tuve que reírme. Conocía bien a mi hermana: estaba celosa, y su plan era obvio. Pero mi risa se esfumó cuando vi a Luna levantarse el vestido por el dobladillo, deslizándolo lentamente sobre su cuerpo hasta sacarlo por los brazos.
Murmullos de admiración surgieron a su alrededor, y cuando se recostó boca abajo y desató las tiras de su bikini, algo dentro de mí estalló. No iba a permitir que nadie más la tocara.
-Amigo, puedes irte. Yo me encargo de esto -le dije al camarero, arrebatándole el bloqueador solar de las manos antes de que pudiera acercarse a ella.
-¿Qué haces, Devon? -protestó Clara, ajustándose las tiras de su bikini.
Pero Zein ya estaba allí, levantándola en brazos para tirarse con ella a la piscina.
Luna alzó la cabeza, y nuestros ojos se encontraron.
-¿Puedo? -pregunté, mostrándole el bloqueador.
Ella asintió con una sonrisa tímida.
Apliqué la crema en mis manos y, al contactar con su piel, una corriente eléctrica me recorrió todo el cuerpo.
*Dios, se siente increíble tocarla.*
Mis dedos trazaron círculos lentos sobre su espalda, sintiendo cada curva, cada temblor que provocaba mi contacto. Juraría que escapó un gemido suave de sus labios. Cuando terminé, aún sin levantarse, murmuró:
-¿Puedes amarrarme el bikini?
-Claro -respondí, mis dedos temblorosos al hacer el nudo.
Ella se incorporó y me sonrió, sus ojos brillando bajo el sol.
-¿Quieres ir al agua? -pregunté.
-¿Tus amigas no se enojarán? -bromeó, arqueando una ceja.
-Solo sé sus nombres porque las acabo de conocer. Además, ya se fueron.
Ella asintió, y juntos nos sumergimos en la piscina.
Pasamos el resto del día jugando, riendo, compartiendo miradas que decían más de lo que nuestras bocas se atrevían a pronunciar. Pero en mi mente solo había una pregunta: ¿Cuándo volveré a tocarla?*
Salí del baño envuelto en una toalla cuando escuché un golpe en la puerta. A través de la mirilla, vi a Luna.
La abrí sin dudarlo.
-¿Puedo entrar? -preguntó, su voz un susurro.
-Claro, pasa.
Caminó directamente hacia la cama y se sentó, haciendo un gesto para que me uniera a ella.
-Devon... -susurró, jugueteando con el borde de la toalla.
-¿Sí? -respondí, sintiendo cómo mi pulso se aceleraba.
-Quiero disculparme por cómo reaccioné cuando me dijiste que era virgen.
-No pasa nada -dije, aunque sabía que no era solo eso.
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El Peso Del Deseo
Romantik[HISTORIA COMPLETADA] Luna Steve perdió a sus padres a los 12 años y los padres de su mejor amiga y a la vez sus vecinos se conviertieron en sus tutores legales.Clara y Devon son hermanos hijos de este maravilloso matrimonio que acogió a Luna.¿Que p...
