Todo lo que sabía era que Aegon estaba en Lys, sin embargo, la reina no le dijo más detalles y le advirtió que Aegon podría haberse movido a otro lugar, luego le pidió que le prestara un rato el collar en su cuello que pertenecía a Aegon. Jacaerys se despidió de su madre, explicando que buscaría a su omega, Rhaenyra no le cuestionó nada, cualquier cosa estaría bien mientras no volviera a sobrecargarse de trabajo. Una sirvienta entró al aposento a avisarles que el equipaje ya estaba listo.
—Daemon habló con Baela, finalmente ha aceptado tu relación y quiere ayudarte a encontrar a Aegon. Buscar en todo Lys tú solo no será fácil– Dijo Rhaenyra, sonriendo con cariño.
Jacaerys hizo una mueca y se removió ligeramente en el borde del diván, recordando cómo Baela se refirió a su omega antes. No creía que simplemente fuera a aceptarlo tan fácil.
—No, gracias, estoy bien. Es mi relación y lo arruiné, debo repararla.
—¿Y estás seguro? Sabes que no estuve de acuerdo con la decisión de tu abuelo cuando te obligó a elegir entre uno de sus hijos, ninguno era bueno para tí, sólo Helaena, pero ella estaba casada. Pero dejando eso atrás, sabes que Aegon ha tenido muchos abortos en los primeros meses...
—Sólo ha pasado un año. De ser necesario, adoptaremos.
—¿Qué?– Rhaenyra soltó, incrédula.
—Tú más que nadie, madre, deberías de aceptar que la sangre es lo de menos– Dijo de forma cortante Jacaerys, firme.
—No, espera, éso es diferente-
—Lo es, yo amo a mi omega y no voy a hacerlo sufrir más– El alfa se colocó en pie, dándole la espalda a su madre para dirigirse a la puerta– Pensaba que separarnos y no forzarlo a más embarazos riesgosos era la solución, pero ahora sé qué hacer realmente.
Luego de toda una noche pensando qué solución habría, supo que seguirlo dejando desgastarse en múltiples embarazos seguidos que no llegarían a término no valía la pena. Sí algo le demostró su madre siendo la primera heredera omega tan cerca del trono, es que era injusto que los omegas sólo valieran por los hijos que podían traer, y después de tener que llorarle a tres hijos en menos de un año, no quería más de eso.
La reina consorte le entregó de nuevo el collar que Aegon le regaló luego del matrimonio, diciéndole que lo cuidara con su vida. Rechazó la ayuda de Joffrey y Daeron cuando ellos insistieron en acompañarlo, pero el beta insistió y alegó que Joffrey podía adelantar los planes del compromiso y cuando encuentren a Aegon, Daeron regresaría a unirse a él. Jacaerys aceptó, aunque supo que el viaje sería tenso.
No se llevaban muy bien desde lo del suceso en Driftmark, Joffrey se quedó dormido, así que no participó, mientras que Daeron ya estaba en Antigua y no tuvo ganas de asistir a un funeral de alguien que apenas conocía. Jacaerys empezó a respetar a Aemond más porque Aegon estaba firme en ponerse del lado de su hermano menor, nunca se defendía de los nobles que le daban tratos desdeñosos y normalmente los ignoraba, sin embargo, sí alguien mencionaba algo sobre “el príncipe tuerto”, Aegon era capaz de lanzarse sobre la persona con una botella de vino rota. Sin contar que Lucerys lo forzó a disculparse en conjunto con Aemond.
Por suerte, Daeron estaba dispuesto a cooperar y siguió comportándose amable en el carruaje, aunque distante. No sabía sí el motivo era que no olvidaba lo de Aemond, lo de Aegon, o las dos cosas juntas... Sin duda lo último. Está bien, Jacaerys estaba dispuesto a ceder, escuchar a su omega hablando de todo lo que pasó Aemond le ablandó respecto tema, reconocía que estaba harto de cargar con las mentiras de su madre y llevarse a todos por el medio, además que la cicatriz era el motivo principal de que su tío no hallara un alfa adecuado.
ESTÁS LEYENDO
Perlas de Amor
Fiksi PenggemarMuchos descendientes de la casa Hightower tienen un secreto: pueden transformarse en sirenas. Aemond sin querer salva a Lucerys, y aunque Lucerys no sabe quién fué la sirena que lo salvó decidirá casarse con quién resulte ser la sirena. Para ello, A...
