*Con todo lo que a estado sucediendo ya han pasado 6 meses, hoy hace 6 meses que me hice novio de Aziraphel, de mi ángel, a pesar de la constante amenaza de que se desate "la gran batalla final" me he estado preparando de todas las formas posibles, me a servido mucho tener a cierta persona de mi lado cooperando de doble agente después de todo es algo que le conviene, así que decidí que sería lindo darle a Aziraphel un lindo regalo por nuestro aniversario de 6 meses*.
- Bienvenido, ¿que está buscando joven?- dice una encargada de una tienda de joyería en la que había encontrado Crowley.
-Hola, buenos días, me gustaría ver algo de pareja-.
-Claro, por favor siga me al mostrador, ¿tiene algo que le gustaría ver en específico?-.
Crowley lo pensó un momento, *no me gustan las pulseras, así que estaría entre un collar o un anillo*.
-¿Podria mostrarme algunos collares y anillos?.
La encargada asintió y le enseño una buena variedad entre collares y anillos que se pueden usar en pareja, y Crowley estaba debatiendo entre cual comprar pero luego vio un par de anillos en específico.
Le llamo la atención el inusual diseño si bien no tenían colores muy llamativos, le pareció perfecto el simbolismo, unas alas de ángel para Aziraphel y su opuesto, unas de demonio.
-Me gustaría llevarme estos anillos de aqui-. Le señalo a la encargada el par y ella se los entrego en una linda cajita en una bolsa pequeña de regalo luego de que los había pagado.
*Espero que le gusten a Aziraphel*. Crowley estuvo organizando todo, era una sorpresa así que se tenía que dar prisa, afortunadamente Aziraphel le dijo que tenía que salir por un favor que Gabriel le había pedido y volvería en la tarde noche, eso era bueno.
Quizo preparar todo en el jardín para hacerlo más romántico, e íntimo, además preparo la cena, si bien no sabía preparar comida demasiado lujosa sabía desenvolverse en la cocina y estaba seguro que a Aziraphel le gustaría aún más el saber que la preparo él en lugar de comprarla.
Ya había terminado todo, solo quedaba esperar a que Aziraphel regresará para llevarlo allí y darle la sorpresa
Crowley se encontraba nervioso mientras revisaba una y otra vez la mesa que había dispuesto en el jardín. Las luces colgantes brillaban tenuemente, creando un ambiente íntimo, y una suave música instrumental sonaba de fondo. El clima había sido perfecto, una noche fresca con el cielo despejado, las estrellas comenzaban a salir, y la luna asomaba por el horizonte, justo como lo había imaginado.
Se quedó de pie, mirando la mesa, pensando en lo mucho que había cambiado en los últimos seis meses desde que él y Aziraphale habían comenzado a salir. A pesar de la constante amenaza de su padre y de la violencia latente a su alrededor, estar con Aziraphale había sido lo único que había traído luz a su vida.
Espero que le guste, pensó, mientras miraba la cajita con los anillos en el bolsillo de su chaqueta. ¿Y si no le gustan? ¿Y si piensa que es demasiado pronto? Las dudas lo acosaban, pero decidió sacudirlas de su mente. Aziraphale siempre había sido cálido, atento, y nunca le había juzgado. Si algo había aprendido de su ángel, era a no anticiparse a lo peor.
El sonido de la puerta principal abriéndose lo sacó de sus pensamientos. El corazón de Crowley dio un vuelco, y se apresuró a recibir a Aziraphale. Ahí estaba, con su sonrisa suave y su cabello despeinado después de un largo día. Traía un libro bajo el brazo, como de costumbre.
—¡Crowley! —dijo Aziraphale al verlo, con una sonrisa radiante—. ¡No esperaba verte tan pronto! ¿Cómo ha ido tu día?
—Oh, ya sabes, lo usual... —Crowley fingió indiferencia, pero no pudo evitar sonreír—. Pero he estado preparando algo especial para nosotros.
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Inefables
De TodoAziraphel, un joven de una familia muy religiosa, hace amistad con Crowley un chico nuevo el cual es alguien completamente opuesto a él en todo sentido, pero estás diferencias van a ser las que hagan que cada vez se unan más, ya sea para bien o para...
